Sábado, 16 de diciembre de 2017
Alba de Tormes al día

Residencia San Isidro Labrador: tu nuevo hogar

Abierta en enero de 2016, la residencia para mayores incorpora infinidad de servicios que permiten al residente estar como en su propia casa

Como una familia, una pequeña gran familia. Así definen el gerente, los trabajadores y los residentes el hogar para mayores San Isidro Labrador de Gajates. Y es que sus doce plazas, de las que actualmente están ocupadas diez, crean un ambiente familiar formidable, donde el trato individualizado a cada paciente por parte de los trabajadores es una de las señas de identidad de la institución.

La residencia, que está situada en la calle ‘Camino de Pedraza de Alba’ de Gajates, consta de una superficie de 600 metros cuadrados, distribuidos en cinco habitaciones dobles de 22m2, dos dormitorios individuales de 16 m2 con cuartos de baños de 5,50m2, un salón de 45m2, y una sala de visitas de 18m2.

Uno de los grandes atractivos de ‘San Isidro Labrador’ son sus precios, estableciéndose de función del estado de la persona. Estos serían de 800€ para personas válidas, 1000€ para personas que requieran algún tipo de asistencia, y 1300€ para quienes necesiten un grado de asistencia total.

A la vanguardia de los servicios

Otros de los factores por los que, Iván Martín, gerente de la residencia, recomienda la misma es, sin duda, la inclusión en el edificio de las más avanzadas innovaciones del sector. Desde una centralita de llamadas a los trabajadores donde queda todo registrado; número de llamadas y motivo de las mismas, tiempo que ha tardado el trabajador en llegar, historial médico, etc. hasta un sistema GPS para localizar a los residentes tanto en la residencia como en sus alrededores. Además de teléfono propio en las habitaciones con coste cero de las llamadas para los residentes.

Entorno idílico

El hogar para mayores ‘San Isidro Labrador’ se encuentra instalado en un entorno idílico, donde reinan la calma y la tranquilidad. A su vez la inexistencia de barreras arquitectónicas, contaminación, y la cercanía a la naturaleza, con dos parques de 3800m2 y 2000m2 a escasos metros, hacen de este un apacible enclave para vivir.