Miércoles, 13 de diciembre de 2017

La Junta refuerza sus recursos con nuevos medios aéreos, más cuadrillas terrestres y retenes de maquinaria

Un total de 4.235 profesionales integran este año el operativo, que entra en funcionamiento el 1 de julio

Suárez Quiñones presentaba este lunes los medios con los que cuenta esta campaña / JCyL

El consejero de Fomento y Medio Ambiente ha presentado un amplio operativo de lucha contra incendios forestales coordinado y en cooperación con el resto de las administraciones, dimensionado en función de las necesidades de cada provincia, pero de carácter regional, con la posibilidad y flexibilidad de desplazar los efectivos aéreos y terrestres por toda Castilla y León, y las comunidades lindantes, en función de las necesidades requeridas, estando adaptado todo el año a las condiciones de riesgo existentes en cada momento, alerta en época de riesgo bajo y con su máximo despliegue en la época de riesgo alto.

Además de explicar el operativo, el consejero ha insistido en recordar a la población la necesidad de que mantenga libre de combustible el entorno de los pueblos y las urbanizaciones para evitar que se produzcan incendios forestales, y ha apelado a la concienciación y colaboración ciudadana para la identificación de los incendiarios.

El operativo de este año, al igual que en años anteriores, tiene en cuenta el riesgo de incendios en función de las condiciones meteorológicas y las zonas de mayor incidencia de la Comunidad, atendiendo al histórico de datos de incendios y a las características de la masa forestal de las comarcas. Por ello, para esta campaña de 2016 se despliega un operativo de 4.235 profesionales integrado por más de 2.394 trabajadores públicos de la Junta entre ingenieros, agentes medioambientales y forestales, celadores,… 467 trabajadores contratados de cuadrillas helitransportadas, 1.197 profesionales de cuadrillas dedicadas a tratamientos selvícolas, y 177 en tripulación de medios aéreos (aviones y helicópteros) y retenes de maquinaria.

Entre los medios materiales destacan 200 puestos y cámaras de vigilancia, 199 autobombas – con un incremento de tres renovadas, dos convenios nuevos y la previsión de renovar otras cuatro en 2016-, 185 cuadrillas terrestres y helitransportadas, 21 helicópteros – uno más que en la campaña anterior, y nuevos modelos renovados de mayor capacidad-, y 25 retenes de maquinaria –un bulldózer más que en 2015 y disponibilidad de otras seis para emergencias-. Además, este año hay un aumento de 7 cuadrillas de tierra, en retén, en zonas con mayor siniestralidad, tres cuadrillas más de selvicultura, el incremento a doce meses anuales en la prestación de helicópteros, la disponibilidad de dos helicópteros con tripulación de sustitución, la incorporación de 21 nuevos profesionales técnicos a los centros de mando del operativo, la ampliación de las instalaciones del centro autonómico de mando y la modernización en los dispositivos técnicos para contar con los últimos avances de las nuevas tecnologías que faciliten la gestión y localización más precisa de las emergencias por incendios forestales.

En cuanto a las medidas preventivas, para este año se aumenta la vigilancia móvil, con cuadrillas y autobombas, en zonas de mayor siniestralidad y especialmente en horario nocturno, un nuevo protocolo de investigación de causas con informe abreviado de investigación de causas para los agentes medioambientales, incremento de la superficie de mantenimiento de cortafuegos alcanzando las 3.688 hectáreas en 2016, y una nueva edición del folleto de trabajos con cosechadora.

A este operativo hay que sumar una nueva línea de colaboración que, en el marco del Acuerdo de Diálogo Social para el sector forestal, se ha abierto en el Plan de Empleo Local entre la Junta de Castilla y León y las diputaciones provinciales en la parte de la estrategia de lucha contra incendios. Esto ha permitido ya la constitución de 59 cuadrillas de trabajos forestales, entre cinco y diez por provincia, integradas por 334 personas, entre 30 y 50 por provincia, para la realización de tratamientos selvícolas preventivos y de desbroce en las zonas rurales, periurbanas y de transición a la zona forestal a fin de dar seguridad a los núcleos de población ante los incendios forestales, todo ello fruto de los convenios firmados entre la Junta de Castilla y León y las diputaciones provinciales el pasado mes de marzo.

Coordinación con el resto de administraciones

El Centro Autonómico de Mando, ubicado en Valladolid, está en absoluta coordinación con la Sala de Emergencias del 112 y con los nueve Centros Provinciales de Mando situados en las capitales de provincia, así como en colaboración directa con el resto de administraciones central, autonómicas y locales. De esta manera, se garantiza un buen funcionamiento y una cooperación eficaz mediante una organización eficiente de los recursos y medios disponibles. En relación al Gobierno de la Nación, cabe señalar especialmente la coordinación y colaboración a través de la Delegación y subdelegaciones de Gobierno, el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (MAGRAMA), la Guardia Civil y el Ministerio de Defensa en relación a la Unidad Militar de Emergencias (UME).

En este sentido, el consejero ha mantenido hace una semana una reunión con el director general de Protección Civil del Ministerio del Interior para optimizar la coordinación en materia de incendios forestales y mejorar los procedimientos y protocolos de comunicación para agilizar la gestión de la intervención de la Unidad Militar de Emergencias.

Con respecto a los medios aéreos, hay que destacar que a los 21 helicópteros de la Junta de Castilla y León se suman los diez helicópteros y aviones del Estado, con cobertura preferente en Castilla y León. El operativo contra incendios forestales del Gobierno autonómico tiene un compromiso de colaboración recíproca con las comunidades autónomas limítrofes y con Portugal, establecida a nivel de convenios bilaterales. A estos acuerdos también se suman los convenios con las diputaciones provinciales y con los ayuntamientos de la Comunidad.

Incendios de enero a mayo

Durante el período de enero a mayo de 2016 se han producido los mejores datos estadísticos desde que hay registros fiables, todo ello favorecido por las precipitaciones de estos últimos meses. De esta manera, el número de incendios forestales durante los cinco primeros meses del año ha sido el más bajo de la serie estadística histórica con 138, y un 81 % menor que la media del último decenio que alcanzó los 721. A su vez, el número de conatos, incendios menores de una hectárea, ha sido del 64 %, la superficie arbolada quemada ha sido de 32,12 hectáreas y la forestal 366 hectáreas, lo que disminuye un 94 % los datos anteriores registrados en el último decenio. Esto evidencia que es una campaña permanente, que empieza el 1 de enero y finaliza el 31 de diciembre, y que cuenta con un operativo disponible todo el año con carácter autonómico, ya que actúa en todo el territorio de la Comunidad.

Recomendaciones para esta campaña

Por ello, el consejero ha insistido en recomendar a la población la necesidad de extremar las precauciones para esta campaña ya que comienza el mes de junio con un alto contenido de humedad en el suelo y gran desarrollo de la vegetación, lo que hace necesario que se eviten las acumulaciones de combustible en el entorno de las zonas habitadas, segando y desbrozando la vegetación antes de que se agoste y retirando los restos eliminados para evitar que se puedan prender. Y durante la época de peligro alto, el consejero ha insistido en las recomendaciones habituales de prohibición de hacer hogueras fuera de los lugares autorizados, atención en labores de apicultura en días de viento, precaución en la utilización de herramientas que generan chispas en el medio natural o agrícola y máxima atención durante la cosecha del cereal sobre todo los días con altas temperaturas y fuertes, con máximas de 30 grados y vientos superiores a 30 kilómetros por hora.

Por otra parte, cabe destacar la importancia de la prevención, la investigación y la sensibilización ciudadana. Resultan fundamentales las tareas de prevención mediante la mejora y ordenación de la superficie forestal a lo largo del año, la limpieza de montes y desbroces, entre otras actuaciones. Asimismo, Castilla y León cuenta con una red de cortafuegos de más de 19.000 kilómetros, bases aéreas y una extensa red de puntos de agua. Además, la Consejería de Fomento y Medio Ambiente ha incrementado el presupuesto destinado a la realización de tratamientos selvícolas preventivos contra incendios, que en 2016 ha alcanzado cerca de 15 millones de euros.

A su vez, es necesario recordar que la Junta de Castilla y León investiga el 100 % de los incendios forestales, en colaboración con las Fuerzas de Seguridad del Estado, SEPRONA, fundamentalmente, lo que permite identificar y detener a autores y partícipes de estos hechos, para ponerlos a disposición judicial en caso de constituir los hechos delito. La investigación de los incendios forestales se realiza por parte de los técnicos y agentes medioambientales de la Junta con el apoyo de empresas especializadas para los casos más complejos. El consejero pidió la colaboración de la ciudadanía para la rápida detección de incendios forestales a través del teléfono de Emergencias 112 y para denunciar las conductas irresponsables e ilegales que puedan ocasionar incendios.

En lo que se refiere a sensibilización y concienciación ciudadana, desde la Junta de Castilla y León se considera esencial también recordar a la ciudadanía la incidencia que los incendios pueden tener en la seguridad de las personas, el valor de los montes de la Comunidad así como las pérdidas que suponen los incendios forestales. Cabe recordar que sólo un 9 % de los incendios forestales se produce por causas naturales. El otro 90 % de los incendios se debe a la mano del hombre; y de estos, algo más al 51 % son intencionados.

En las tareas de sensibilización, es fundamental recordar las consecuencias legales que tienen los incendios para sus autores o partícipes. Penas de hasta 20 años de prisión sin que llegue a producirse la muerte o lesión de ninguna persona, sólo con el peligro de que así haya sido, consecuencias de carácter medioambiental, responsabilidades por daños y perjuicios y gastos de extinción. En este sentido, en el ámbito agroambiental, destaca la suspensión durante cinco años de los aprovechamientos ganaderos o cinegéticos de los montes incendiados y la reducción o anulación de los pagos directos por quemas incontroladas o no autorizadas.

Finalmente, Suárez-Quiñones insistió en la necesidad de la colaboración ciudadana en la denuncia contra los incendiarios que ponen en peligro la vida e integridad de todos, además de atacar los valores medioambientales. El consejero hizo un llamamiento general a no consentir las prácticas incendiarias de personas tantas veces conocidas e identificadas a las que no se puede tolerar que ataquen y ponga en riesgo nuestras vidas y las de los nuestros y nuestro patrimonio natural. Está a disposición de la ciudadanía la llamada al 112, de forma totalmente gratuita.