Sábado, 16 de diciembre de 2017
Ciudad Rodrigo al día

Un suspenso a estas alturas de la vida

Pedir a la Sra. Directora del IES “Fray Diego Tadeo González” de Ciudad Rodrigo, que si su nueva vocación es la política, se dedique a ella con garra y que su puesto de Funcionaria Pública lo dedique para lo que fue nombrada
Grupo de alumnos graduados en el IES Fray Diego Tadeo Gonzalez

El pasado día 17 de junio en el IES “Fray Diego Tadeo González” de Ciudad Rodrigo los padres, madres y familiares de los chicos y chicas que se graduaban, vivimos por un lado, una jornada festiva en lo relativo a esa graduación y lo que significa para esos alumnos y alumnas que festejaban el haber llegado a una meta en sus estudios, que supone la superación de una etapa más en sus vidas.

Pero por otro lado fuimos testigos de la nefasta gestión en la organización de este acto por parte de la Sra. Directora del centro educativo, Socorro Belda.

El acto de graduación que se celebró en el antiguo gimnasio, convertido en paraninfo, empezó tarde por falta de asientos, que no de espacio, y que los propios alumnos que se graduaban, con sus galantes trajes, tuvieron que solventar yendo a buscar las sillas de algún aula cercana.

Comenzado el acto, al que algunos familiares y amigos pudimos seguir desde el quicio de la puerta de acceso, gracias a la magnánima generosidad de la Sra. Directora al no mandar cerrar la puerta, fuimos testigos de unas disculpas; que lo único que evidenciaron fue su pésima gestión en la organización, donde la improvisación y el “ordeno y mando” fueron sus argumentos más relevantes.

Pero lo que no sabíamos es que el discurso de la Sra. Directora Socorro Belda, iba a tener una gran carga política y mitinera en aras de los ideales de la cuerda política de la que se jacta en simpatizar, aquellos ideales en los que persevera Izquierda Unida o como ahora se hacen llamar con su coalición; Unidos Podemos.

Se apropió del símbolo de la “mochila” que inocentemente llevan nuestros hijos e hijas; al colegio e instituto, para asociarlo entre otros valores a cuestiones reivindicativas fuera de todo lugar y momento. Tal y como dijo aunque no sea literal “no quiero dejar pasar la ocasión en posicionarme en defender la Escuela Pública como única alternativa a la formación de calidad de nuestros hijos e hijas”.

Por supuesto que en la sociedad en la que vivimos ésta es una alternativa a la citada educación, pero no debemos olvidar que estamos en un país libre y que afortunadamente tenemos más de una opción para elegir, tan válidas unas como las otras.

Pero lo que olvidó la Sra. Directora fue recordar que todos tenemos un pasado, que nos gustará más o menos; que tuvimos unos padres que eligieron libremente;sobre lo que pensaban era lo mejor para sus hijos e hijas y que gracias a esa decisión tuvimos la fortuna de aprovechar las oportunidades que la vida nos brindó.

Quién subscribe, desde “parvulitos” hasta el quinto y último curso de carrera se formó y aprendió en un sistema educativo público, pero la Sra. Directora Socorro Belda, sus primeros años de formación a los que no puede renunciar fueron en un colegio concertado y en el que me consta obtuvo buenos resultados.

Seguramente que en esa etapa adquirió conocimientos y valores que la forjaron como estudiante y como persona. Y por lo que hoy todos conocemos no le ha ido tan mal en esta vida.

Es legítimo que renuncie a algunos de esos valores en los que se formó, pero esa opción es personalísima en su toma de decisión y ese es otro valor al que estoy seguro no querrá renunciará nunca, a la “libertad deliciosa de equivocarse” (como dijera Charles Chaplin).

Sólo le faltó vender consejos y decirles “vosotros seguid por la senda que yo os marco y no por donde yo he ido”. Es posible que alguno de sus alumnos haya visto en ella su referente como meta personal y conseguir en su vida profesional ese éxito que supone ser la Directora de un IES de tu localidad, por lo que no seria justo que les oculte toda su verdad, la etapa en la que se educó y formó en un colegio concertado.

Socorro Belda tuvo un discurso inicial escaso de reconocimiento a sus compañeros de profesión y que seguramente han tenido mucho que ver en la formación de todos los que se graduaban en ese acto.

Un discurso escaso de reconocimiento al esfuerzo, a la superación, a la dedicación en los estudios, en definitiva a todos unos años de la vida de esos chavales y chavalas que estarán marcados en su “chip” personal y que recordaran, como muchos recordamos, el paso por el instituto como unos de los mejores años de sus vidas.

Pero como todo “Santo tiene su octava” (quiero pedir perdón a la Sra. Directora por si esta expresión le chirría) en los discursos de los alumnos que vinieron a continuación, el primero de ellos de Javier Ramos, vino a dar en la diana e hizo el papel que la Sra. Directora debió realizar, ciega por que no cayeran en “saco roto”; sus mayores pretensiones, las de aleccionar ideológicamente a quienes le escuchaban.

Bien por Javier, bien por ese alegato del significado de “la graduación”, bien por alentar a sus compañeros en afrontar una nueva etapa con valentía y con ánimo, una etapa formativa en la que tendrán que seguir con ese espíritu de luchadores que le ha llevado a superar la que hoy dejan, bien por ese reconocimiento al esfuerzo en las enseñanzas de sus docentes, bien por Javier por que ha infundido en sus compañeros la ilusión por una nueva etapa que no ha sabido transmitir la Sra. Directora.

Muy bien y muy buenos los discursos de Javier Zamarreño y Chechu Vicente, el de Lucía Corvo y Marc Hernández quienes supieron poner la nota más discordante y humorística, con la que se nos pasó el mal trago del discurso mitinero de la Sra. Directora.

Espero que para la próxima vez la Sra. Socorro Belda hable con su compañera y Directora del IES “Tierra de Ciudad Rodrigo” Sra. Arantxa Oria para que la invite a asistir a un acto de graduación de ese Instituto y pueda aprender (también en un centro público) como se organiza y se reconoce los méritos de compañeros y alumnos y como no, la asepsia oratoria de un representante de la Administración Pública, en este caso educativa.

Y es aquí donde quiero dar la enhorabuena a todos los alumnos y alumnas que han superado con éxito su etapa formativa y se han graduado en los dos IES, pero especialmente a Mario Rodríguez Martín y Victoria Martín Méndez que han superado con gran éxito, sus sendas “Matrículas de Honor” dos alumnos que fueron reconocidos, elogiados y destacados tanto por su compañeros como por su profesores y directora Sra. Oria. Alumnos como ellos hacen grande a toda la institución y por supuesto a sus formadores.

Pero quiero hacer justicia y ésta es mi principal motivación. También en el IES “Fray Diego Tadeo González” hubo una “Matrícula de Honor” un expediente académico de excelencia el de ALEJANDRO CENCERRADO TREVIÑO, un chaval humilde, limpio de toda intencionalidad, cariñoso, estudioso, tenaz, compañero y un sin fin de calificativos más y que estoy seguro que no aprobará lo que estoy haciendo pero se merece reconocer su trabajo y esfuerzo.

Solo el destino sabe lo que nos deparará a cada cual, pero estoy convencido que a estos chavales un futuro prometedor y lleno de éxitos.

Y por último pedir a la Sra. Directora del IES “Fray Diego Tadeo González” de Ciudad Rodrigo, que si su nueva vocación es la política, se dedique a ella con garra y que su puesto de Funcionaria Pública lo dedique para lo que fue nombrada, enseñar y formar acorde a unos contenidos que las leyes educativas de este país le han conferido y que todos sus ciudadanos del signo político que seamos le estamos pagando con nuestros impuestos. Impuestos que a su vez me dan el derecho a evidenciar conductas del personal al servicio de la “cosa pública” y que no se ajustan al buen proceder, vamos lo que todos conocemos como “no saber estar”.

Enrique Cencerrado de Aller.(exconcejal de Cultura del Ayto. de Ciudad Rodrigo)