Sábado, 16 de diciembre de 2017
Ciudad Rodrigo al día

La luna quiere soñar

La luna estaba radiante, engalanada, con ropaje vaporoso y alegre, su melena al viento y su sonrisa, al mirarnos se engrande y se hace sonora, nos acompaña en nuestro sendero

Hoy es una noche mágica, de luna llena, su luz plateada inunda todo el horizonte.

¡Es una linda noche!, bonita, cálida, acogedora, conversadora.

Esta tarde, cuando aún los rayos del sol ocupaban el espacio aéreo, la luna estaba saliendo a escondidas, su luz era tenue, casi borrosa, estaba en el horizonte como con prisas, quería ser la protagonista.

El cielo estaba despejado, limpio , azul celeste y  la luna envolvente en su manto estaba impaciente porque  quería que el atardecer pintase sus colores en el horizonte y poco a poco  fuese desvaneciéndose la luz solar, quería ser la reina de la noche, dominar, ser la dueña.

Sólo su luz, aunque sea prestada, ¡da igual!, eso ya no se lo plantea nadie, es misteriosa como los seres que se mueven a esas horas, entre las sombras que trazan las luces de las farolas, misteriosos y con secretos.

La luna sabe tus secretos.

La luna ve cosas que no puede dibujar en su cuaderno de plata, oye conversaciones que tiene que silenciarlas, no puede repetir, ella no se asusta de nada, ha visto, oído y sentido ¡tantas cosas!.

No podría acordarse de todas, sólo  recuerda  unas cuantas historias, que le ha impresionado,  que las guarda en secreto, no se las va a contar a nadie.

La luna estaba radiante, engalanada, con ropaje vaporoso y alegre, su melena al viento y su sonrisa, al mirarnos se engrande y se hace sonora, nos acompaña en nuestro sendero.

La luna no te invita soñar.
Quiere que realices tus sueños.
Que ames sin soñar,
que quieras soñando,
que el sueño sea de tu amor,
que tu sueño te vaya enamorando,
que tu enamorado no sea un sueño,
que tú vivas en el sueño de tu amor,
que tú y yo nos encontremos en el sueño,
que tú y yo no seamos un sueño,
que tú y yo seamos nuestro sueño.

Soñando en ti estaba, agarrados de la mano paseábamos, nuestras miradas chocaban y reíamos. No quiero despertar para que no te alejes de mí, quiero seguir así, soñando  que estás conmigo. Desperté, no eras un sueño, ni un deseo...eras tú.

Va transcurriendo la noche, la luna que ya se encuentra en el cenit no está relajada, sus ropajes van cambiando de tonalidad. Su presencia denota su ausencia, la luna se quiere escapar.

La noche es serena, embriagadora, es una noche deseada, la luna también la desea.

Quiere que el tiempo camine más deprisa , más raudo, ¿dónde quiere ir la luna?, ¿con quién quiere encontrarse?. La luna quiere ir a ver al poeta, que un día le habló de unos sueños, que recobraban realidad, cuando  se reflejaban en un enorme lago que tiene propiedades ocultas.

Va en  su busca, el poeta que tiene que acompañarla para enseñarle el lago porque ella, quiere que sus sueños se hagan realidad, para ello tiene que soñarlos.

La luna quiere soñar.