Miércoles, 13 de diciembre de 2017

Ahora, a Marruecos

Algunos nos decían que para qué hacíamos final de curso si seguíamos en el verano.

Se debe hacer un punto y seguido para celebrar y agradecer a todos los cómplices de los éxitos de los chicos.

En la graduación de supervivientes cuando a algunos se les imponía la banda, se quedaban extrañados que alguien valorara sus triunfos acabando una formación profesional básica o varias competencias profesionales en nuestro aula alternativa ilegal de chicos matriculados en colegios a los que no asisten. Todo está informado pero hay distintas escalas de medida para las acreditaciones de los profesores o las admisiones de los alumnos. En lavarse las manos hay Pilatos bastante actuales.

Bueno  pues ahora, unos a Santander a buscar trabajo, otros aquí en Salamanca y otros nos iremos a recuperar otra escuela en Marruecos.

Yo considero que es una labor heroica cruzar Marruecos en cuatro furgonetas para llegar en la región de Sous Massa en la provincia de Tiznic. Vamos educadores, chicos y voluntarios y algunos con nuestras familias.

Considero que trabajar codo con codo con los bereberes, compartiendo costumbres y afectos, nos enriquece en sobre manera. Hacemos una cancha deportiva, un parque infantil, habilitamos un dispensario médico e iniciamos una escuela de formación profesional, se organiza animación sociocultural y deportiva, se alfabetiza y se proporcionan máquinas de coser a mujeres y se dinamiza una cooperativa para el argán, etc.

Pero también vamos con los niños de allí a la playa por primera vez, o hacemos circo. También hacemos intercambios con familias de allí y convivimos en sus casas algunos días con sus familias.

Si señores hacemos eso y mucho más, lo veréis en las redes o con nuestra escuela de cine o de radio.

Aunque droguen a nuestros niños como decíamos en la asamblea del otro día cuando salen  a la calle y los espera los muchos camellos de Salamanca, eso sólo es un pequeño episodio de sus vidas, ellos son mucho más y valen mucho más. Por lo tanto las etiquetas están incompletas. Somos aquellos que luchamos por un porvenir un poco más justo para los “últimos de esta sociedad”.

La incertidumbre es mucha ante esta nueva aventura. Pero creemos  que nos abre la mente y da más sentido a la vida de todos nosotros.