Lunes, 11 de diciembre de 2017

“Es necesario insistir sobre el riesgo de la exposición a las radiaciones solares”

Voluntarios de la AECC han acudido al parque de la Alamedilla para informar sobre el diagnóstico precoz del cáncer de piel

Voluntarios de la AECC en el parque de la Alamedilla

La Asociación Española Contra el Cáncer ha llevado a cabo este domingo, en el parque de la Alamedilla, una campaña informativa dirigida desde la infancia hasta la edad adulta, para adoptar hábitos de vida saludable (la piel tiene memoria) y de diagnóstico precoz del cáncer de piel.

De hecho, desde la AECC Salamanca se suceden estas iniciativas durante los meses de mayo a septiembre, ya que “resulta necesario insistir a la población sobre la forma en la que perciben el riesgo de exposición a las radiaciones solares, cuáles son las medidas de protección solar que toman en diferentes situaciones y cómo protegen a los niños y jóvenes”.

¿Cómo se produce un cáncer de piel?

El daño intenso más inmediato ante la exposición excesiva al sol es la quemadura solar. El cual se genera como consecuencia de la cantidad e intensidad de la radiación recibida y su inadecuación para el tipo de piel concreta. La piel responde a la agresión de la radiación UV mediante la oxidación y producción de pigmento (melanina) que nos da el tono bronceado.

Cuando la exposición solar supera la capacidad de la piel para generar este mecanismo de defensa, entonces se produce la quemadura. Si bien, debemos recordar que la piel tiene memoria, por lo que la acumulación de lesiones, especialmente durante la infancia, es un factor de riesgo para el desarrollo de cáncer de piel. Los tumores se desarrollan cuando se rompe el equilibrio que existe entre el daño producido y la capacidad de reparación. A nivel molecular, hay una compleja red de vías de reparación en respuesta al daño que se produce en el ADN (genes).

Con el paso del tiempo este proceso se ve alterado y como consecuencia se vuelve menos eficaz; aparte la inmunidad (defensas) también se ve reducida y por ello el cáncer de piel es más frecuente en mayores de 50 años. No obstante, cada vez se diagnostican más casos en personas jóvenes por los hábitos poco saludables de exposición solar intensa en cortos periodos.

El cáncer de la piel se manifiesta de muchas formas, incluso para el mismo tipo de tumor. Puede presentarse como un pequeño bulto, tipo “grano”, que crece lentamente aunque a veces puede hacerlo rápidamente. También puede manifestarse como una pequeña herida que no cicatriza o incluso como una mancha rosada que se descama y que recuerda a un eczema. Cuando tiene pigmento (coloración marrón, negra o azulada) es más fácil de reconocer y en estos casos lo primero que hay que descartar es que se trate de un melanoma.