Domingo, 17 de diciembre de 2017

¿Carteles electorales o incompetencia?

Aunuqe esta obra es reciente, el problema aquí es el ojo clínico de quien coloca el cartel, en plena fachada, seguro que no encontró sitio a la derecha, por ejemplo.

Durante esta campaña electoral, con la apariencia de disminuir el gasto de los partidos, apenas existe parafernalia de ese tipo en nuestras calles. Y hay que recordar que pasadas las elecciones, en convocatorias anteriores, desaparecían con rapidez. Teniendo presente que alguno de esos partidos tiene que gobernar la administración que sea, en este caso la municipal, resulta llamativa su incpacidad para hacer lo mismo y permitir la eterna presencia de carteles de obras municipales repartidos por la ciudad y finalizadas hace tiempo.

Vinculo elecciones y carteles de obras dado que estas últimas concentran su aparición cerca de convocatorias electorales, independientemente del carácter de estas últimas. Esa coincidencia supongo que tiene que ver con el desarrollo normal de un mandato municipal, sólo la casualidad hace que se “encuentren” con otras elecciones, como en Diciembre, o la curiosa lista de las que se anuncian estos días y que desconocía la oposición.

A la sombra en el Barrio Vidal, de mediados de 2014.

Pero el asunto que me trae es la resistencia a desaparecer de los carteles que anuncian las obras. Salvada ya la añeja polémica del Plan E de Zapatero y el tamaño de sus carteles, similares a los de la Junta o poco más grandes que los del Ayuntamiento, que al menos desparecieron hace tiempo. Hoy quedan los testigos de esa acumulación de obras al finalizar el anterior mandato municipal.

En el encuento de la Avenida de Juan de Austria con Saavedra y Fajardo (carretera de Béjar), de mediado sde 2014.

Si hay algo que define la dedicación de un equipo de gobierno es el cuidado de los detalles, del día a día, esa capacidad para acicalar el aspecto y la imagen de la ciudad con presteza, sea el barrio que sea. Mantener la capital limpia, adecentada, quitar las cosas cuando ha pasado su tiempo (o uno razonable), mantener el mobiliario urbano (como barnizar los bancos de madera o conseguir que las fuentes de agua funcionen de forma continuada, por ejemplo), cuidar las vistas en una ciudad monumental (¿y esos carteles, como el de la Plaza de Anaya, que salen en todas las fotos?), o dar sensación de presencia en toda ella aunque sea en el lugar más alejado del centro, creo que define la verdadera capacidad de gestión de un grupo político al frente de una administración.

Cartel junto a la Facultad de Derecho, en la glorita de Adolfo Suarez, de finales de 2014.

Digo esto dado que, según las encuestas independientemente de las elecciones, se suele achacar al PP su capacidad de gestión como valor positivo. No sé si la corrupción ayuda a eso, o la privatización de servicios públicos con su descontrol y sobrecostes. Pero eso dicen los encuestados. Po ello no entiendo que teniendo muchos funcionarios y servicios municipales, aunque de gestión privada, con presencia en la calle, sean incapaces de ver los inútiles carteles que permanecen, y las afean. Aunque supongo que lo he soñado, creo que alguien me ha llegado a comentar que al parecer esto es cierto, que no saben dónde están esos carteles.

Junto a la glorieta de Leonardo da Vinci (cruce del puente de San José con la carretera de Madrid).

Entre estas líneas dejo alguna muestra de obras de 2014. El que es distinto, situado junto a la glorieta Leonardo da Vinci, no soy capaz de averiguar la fecha, pero tiene solera. Espero que mi humilde contribución ayude a su desaparición, quizás deberíamos abrir algún espacio virtual para ayudar al equipo popular que ¿gobierna? el Ayuntamiento para encontrar los que restan.