Jueves, 14 de diciembre de 2017

“Yo no he cambiado. Soy el mismo de siempre y cada día creo más en mí mismo”

El de la Fuente de San Esteban habla con SALAMANCA rtv AL DÍA y analiza su paso por Madrid asegurando que “no fue la mejor tarde pero de todo hay que sacar lo positivo” 

Alejandro Marcos en las inmediaciones del Puente Romano de Salamanca/ Fotos: Almat

POR MARÍA FUENTES

El verdadero éxito es levantarse después de haber fallado. Decirlo es fácil, ejecutarlo no lo es tanto, más si cabe en la mente de un soñador de sólo 22 años. Alejandro Marcos se ha propuesto que las críticas no le afecten. El novillero de la Fuente de San Esteban habla con SALAMANCA rtv AL DÍA y asegura que tras su paso por Madrid ha crecido la confianza en sí mismo. Su reto: dejar  a un lado lo que fue para abrir los ojos ante lo que vendrá.

 

¿Cómo son tus sensaciones tras la tarde en Las Ventas el pasado 23 de mayo?

Las sensaciones de esa tarde no son buenas. Yo soy el primero que sé que en Madrid no estuve como debería. Siempre que voy a Las Ventas voy con la ilusión de que salgan las cosas bien y de tener un triunfo, pero luego llegas allí y te enfrentas a que la realidad es otra porque Madrid es la plaza más dura y más importante del mundo. Mi primer novillo fue bueno por el pitón izquierdo, por el derecho reponía mucho y le faltó esa entrega, y tardé en ponerle la mano izquierda. Eso fue el punto negativo, el desacierto en la manera de plantear la faena. En el segundo, el punto negativo fue que me faltó raza. Lo cierto es que estaba muy mermado de la voltereta, aunque sé que eso en Madrid no es excusa. De todo se aprende. 

Las críticas han sido duras…

Muy duras, he llegado a escuchar hasta que tras la tarde de Madrid había decidido quitarme. Hay gente que viene como la corriente… cuando pego tres pases buenos me cantan que soy el mejor y cuando no los pego me dan por muerto. He intentado que las críticas no me afecten, muchas hasta me han hecho gracia: hablan de situación de olvido cuando a la semana siguiente de Madrid han salido Santander y Bilbao. Por suerte es mucha la gente que confía en mí y no por una tarde me tiran por tierra. 

 

¿Alguna afirmación te ha dolido especialmente?

Sí, las críticas en prensa que dicen que con mi actuación en Madrid retrocedí todo lo andado.  No se puede olvidar que soy un novillero que lleva tres días en esto y todo lo que he hecho durante mi corta carrera es atreverme a ir a Madrid desde el primer día. El año pasado fui cuatro tardes, nunca dije que no. Ha tenido más fuerza el intentar hacerme daño por estar desacertado el otro día que apoyarme y valorarme por el esfuerzo que hice el año pasado, que no fue nada fácil por la presión que conlleva esa plaza.

 

¿Y eso a qué se debe?

La gente es así. En esta profesión hay gente con muchos intereses que te alaban cuando están bien porque no les queda otra pero en realidad lo que quieren es que tenga un desliz para hacer daño. Yo no he cambiado, soy el mismo y cada día creo más en mí.

 

¿Cuál es la mayor virtud de Alejandro Marcos?

Sin duda la confianza que tengo en mí mismo. Yo sigo creyendo en mí y conozco perfectamente mis limitaciones. Sé mis puntos buenos y sé los puntos malos, por lo que tengo muy claro en lo que tengo que trabajar para evolucionar en mi toreo. Soy muy claro delante de la cara del toro: cuando me entrego la gente lo disfruta mucho y cuando no tengo mi tarde a la gente le llega también.

¿Cómo es hoy por hoy la relación con tu apoderado Juan José? 

La confianza entre ambos sigue siendo la misma. Juan José cree en mí como torero y yo en él como apoderado, y ya está, lo demás no nos importa. Es verdad que Madrid marca mucho y que si la tarde del pasado 23 de mayo hubiera salido mejor el planteamiento de la temporada hubiera sido distinto, y lo hubiera tenido más fácil de cara a firmar más contratos pero seguimos trabajando juntos sabiendo que llegará, aunque todo tenga que ir un poco más despacio. Los que culpan a él de lo malo deberían también culparlo de lo bueno, porque soy quién soy gracias a él, que siempre ha apostado por mí.

 

Santander, Bilbao… ¿Qué más está firmado esta temporada?

Esas son las dos fechas en las que estoy centrado y trabajo cada día pensando en ellas con la misma ilusión de siempre, ahora si cabe con más intensidad, con mucha ilusión. Estoy renovado ya sin la presión de Madrid volviendo a disfrutar mucho. Madrid me ha hecho más fuerte, ahora soy muy consciente de todo lo que tengo por delante sabiendo que las citas que ya están cerradas son las que pueden arreglarme el futuro.

En septiembre estaré también en las ferias de novilladas más importantes, en Salamanca… puede que mi carrera sea más lenta que la de otros, pero sé que lo bueno que tiene que venir, vendrá.

 

¿La alternativa ya no está tan cerca como confiábamos a principios de temporada?

La verdad es que sí, ya no está tan cerca. Si hubiera habido un triunfo en Madrid la alternativa estaría ya planeada, pero sigo pensando lo de siempre: la alternativa tiene que tener un motivo y como todavía no he dado los motivos suficientes para seguir funcionando después, por el momento no me la planteo. Lo que quiero es tomarla con fuerza, por lo que tendremos que esperar a la siguiente temporada.

 

¿Cómo definirías en una frase tu situación actual?

Momento de recobrar bonitas sensaciones porque el triunfo va a llegar.