Miércoles, 13 de diciembre de 2017

Se le caía la baba a la pobre...

"Buenos días, mire es que la almohadita que me hizo usted a medida el otro día es demasiado pequeña, se le queda corta a la niña porque al estar todo el día en la silla de ruedas coge malas posturas, mueve mucho la carita, y la niña se queda a veces así, como exenta, en el aire y como babea mucho, se le cae la babita a mi niña; bueno fíjese que digo yo niña y tiene treinta y cuatro años, pero es que es como una niña de cuatro, ¿sabe?. Ya le he cambiado cuatro veces de almohada, cada día veo algún desaguisado allí en el hospital porque es que la tratan como con un poco de olvido ¿sabe usted?, hombre yo comprendo que es un trabajo duro, una persona así, que no se puede mover ni controla nada, que está todo el santo día sentada en la silla de ruedas y de la silla a la cama; que esa es otra ¿y para levantarla?, porque está fuerte, claro de no moverse nada, ha engordado mucho y a mi niña la tienen que coger entre tres celadores fuertes, bueno dos cuando estoy yo, que a mí ya me cuesta un mundo porque ya estoy viejo qué quiere que le diga.

 El otro día empezaron a salirle llagas en el pompis que si no las veo yo, las enfermeras no se enteran y fíjese usted qué plan, que se desangra por allí mi niña, pobrecita. Llevamos así quince años, ¿sabe? yo voy todos los días a verla y a echar una mano al hospital, a lo que haga falta. Me jubilé hace poco, tenemos en el pueblo unas tierras y de eso vamos tirando. Tengo otro hijo de cuarenta y seis años también minusválido. Ahora hace bueno y sale al sol a la acera. Se tira ahí toda la mañana; hay un rincón donde reparte pan por el suelo para los pájaros.

 A eso de las once y media se arremolina una bandaba de miedo a su alrededor para picotear aquí y allá las migas de pan. Cuando a su madre se le olvida dejar el pan de un día para otro, se pone como un veneno, empieza a gritar que no vea, huy,huy...cómo se pone Jacinto. La insulta, mire usted, la llama de todo, yo intento calmarle cuando estoy pero es que se pone echo una furia. Es el mayor, ¿sabe?, fue la polio que le dio de pequeño. El otro día bajé a buscarle y tenía una paloma encima de la cabeza, je,je,je…¡qué jodío!. Lo subí a trancas y barrancas en el ascensor porque casi no cabe la silla, hay que milagrear mucho para meterlo no crea... A mi niña Asun la pilló un coche cuando chica y pudimos salvarla. Bueno hágame usted la almohadilla para la silla, mañana paso a buscarla. Si la viera usted el otro día, me dio una congoja, cómo se le caía la baba, la pobre..."