Martes, 12 de diciembre de 2017

Cántico urbano

“...y no toquéis al muro,
porque la esposa duerma más seguro.” (San Juan de la Cruz)

A todo le pongo tus ojos, tu boca, tus manos y esa manera de levantarse de la cama cuando la luz anda cruda por el mundo; con tierna desnudez, descalza como tú cuando regresas con la dicha de tu presencia, una risa tiritada y un vaso de agua.

La distancia es una sábana de insomnio donde recuesto mi desesperanza, y los días si ti me saben a mortero de cal, a humedades de muro, a los rebozos de ruina de una casa.

En todo te busco: como busca el olor su perro para sentirse, como buscan las sombras  materia a la que asirse, como busca el viento la palabra para oirse.

No sé qué me pasa, pero desde que te fuiste, me dicen que me encuentran conversando con las tapias.

Ellos se ríen, murmuran, me compadecen...¡Pobres! cómo decirles que tú me escuchas y me hablas.

Fotografías: Intervenciones urbanas del artista Caín Ferreras  en Salamanca.