Martes, 12 de diciembre de 2017

Zarpazo

Es a lo que me suena sorpasso. Y es que antes de conocer su verdadero significado en italiano, me parecía que de lo que realmente se trataba era de dar un zarpazo a la integridad del otro partido. Dejarlo hecho unos zorros en destrozos (que de eso es finalmente de lo que se termina tratando). Y es que la política tiene eso de cruel. De asunto depredador. Los partidos suelen ser depredadores sociales a la caza de quien pueda estorbarles. Y se meriendan lo que haga falta (y a quien haga falta).

      Los leones matan a cachorros de otras manadas, a hienas y a otros depredadores menores que le son competencia. Aquí se trata ahora de eliminar (si se puede) al divergente y absorber los sesos del más cercano (también si se puede). Es un poco la ley de la selva política. Y a veces no se suele pensar que la divergencia da equilibrio y mesura social. Y puede que más estabilidad (sin mirar ahora Cataluña ni Valencia, claro). Y que las mayorías absolutas conducen a una excesiva autocomplacencia que se vuelve negativa con el tiempo. El partido depredador engorda demasiado, se adormila, ya ni siquiera se molesta en ir a por las presas, piensa que todas van  a pasar a su lado y serán merendadas sin demasiado esfuerzo. Y en todo esto, los pequeños depredadores van adquiriendo confianza y dejando crecer y afilando sus  garras para el siguiente zarpazo. Esto parece marchar así.

     Lo suyo, que antes de intentar los zarpazos y tratar de merendarse al vecino, se sentaran, hablaran, y llegaran a entendimientos civilizados (lástima que desperdiciaran tanto tiempo desde diciembre), pensaran que los equilibrios pudiesen funcionar, y llegar a estabilidades, en objetivos básicos comunes, con razones de estado (con consensos de estado), dentro de una marco (aunque selvático también) mayor y mejor (Europa). Que la casa de cada cual no es demasiado diferente de la del otro, que pueden tener necesidades comunes, y que juntas forman una autentica comunidad de vecinos. Podíamos empezar mirando por ahí. Pero no sé.