Miércoles, 13 de diciembre de 2017
La Sierra al día

Los arrieros de Acasife aúnan camino e historia

EL CABACO | La V Marcha Arriera unió la cima de la Peña de Francia y El Casarito en una jornada soleada y marcada por el buen ambiente
Participantes de la quinta marcha arriera de ACASIFE descendiendo de la Peña

La V Marcha Arriera organizada por la Asociación de Amigos del Camino de los Arrieros, Sierra de Francia-Entresierras reunió en la mañana de este sábado a una quincena de caminantes para recorrer los 7 kilómetros que dan inicio a esta senda histórica y que vertebra las comarcas del sur de Salamanca a través de un trazado medieval de más de 70 kilómetros.

Los 'arrieros' de Acasife dieron este primer paso desde el Santuario de la Peña de Francia, punto de inicio (o final) de este camino arriero que además era utilizado antiguamente por los peregrinos que, desviados de la Vía de la Plata en Puerto de Béjar, ascendían hasta la Montaña Sagrada salmantina. Desde allí y para enlazar nuevamente con el camino jacobeo, los viajeros transitaban las sendas que unen la Peña con El Casarito, San Martín del Castañar, Sequeros, Villanueva del Conde, Garcibuey y Santibáñez de la Sierra, para desde aquí tomar rumbo a Fuenterroble de Salvatierra o Valverde de Valdelacasa y volver a caminar por la vía romana hasta Compostela.

Pasadas las 9:30 h. los ‘arrieros peregrinos’ iniciaron su camino, visitando la capilla de la Blanca, levantada sobre la gruta en la que el francés Simón Vela halló la talla de la Virgen de la Peña de Francia. Allí, y en descenso continuo desde los más de 1.700 metros de altura, los caminantes fueron disfrutando del paisaje de la mano y guía de Juan Manuel Ballesta, presidente de Acasife y promotor del proyecto.

A media mañana se hizo parada en el paraje de los Castillejos, donde se hizo un pequeño repaso a la arqueología de la zona, entroncada con numerosas leyendas locales. Allí Ballesta hizo un pequeño gran recorrido histórico, desde los 400 millones de años cuando esta zona era un gran mar tropical (testimonio de ellos son los fósiles de Monsagro y otros tantos que se encuentran en los alrededores) a las pinturas rupestres halladas en la cabecera del río Lera por Ramón Grande del Brío. También se hizo especial hincapié en el hallazgo de un ara votiva en honor a Ilurbeda, diosa vetona protectora de los puertos de montaña y de los caminantes. También aquí, en los Castillejos, el padre César Morán encontró restos de lo que él identificó como un castro de la Edad del Hierro, aunque no se pudo verificar porque no se llevaron a cabo en su día las investigaciones pertinentes.

Finalmente, y ya cercanos al punto de destino, los castaños centenarios de El Casarito y las famosas Caras de Tomé enmarcaron el punto y final de una ruta que finalizó a las 14:00 h. con la comida de hermandad en el área recreativa de El Casarito.

Las marchas arrieras de Acasife despiden así temporada. La organización ya trabaja en el nuevo calendario de actividades que se pondrá en marcha a partir del próximo mes de septiembre.