Domingo, 17 de diciembre de 2017

España da el primer paso hacia los Juegos de Río tras vencer a China (43-77)

Las perfumeras Silvia Domínguez aportó 5 puntos y una asistencia, Laura Gil, 3 puntos, dos rebotes y un robo de balón y Laura Quevedo solo jugó 1.24 minutos

Sancho Little pugna por coger un balón en el partido contra China

Consignas claras basadas en la intensidad defensiva y “velocidad terminal” en las transiciones ofensivas para descomponer al rival. Un guión perfectamente diseñado y ejecutado.   Una propuesta de juego fundamentada en los pilares sobre los que se ha sostenido el baloncesto desde siempre: defensa agresiva y contraataque. 

No importó apenas que los porcentajes iniciales fuesen más bajos de lo habitual, que ciertos nervios a la hora de soltar las muñecas invadiesen a algunas de nuestras jugadoras. Poco a poco y gracias al constante trabajo atrás que la mantenía por delante en el marcador (4-10 minuto 5, 8-15 en el 10, 12-22 en el 15) España fue encontrando soluciones a los  continuos cambios defensivos de las orientales en los bloqueos y corriendo la pista con una Alba Torrens pletórica. China cargaba el rebote ofensivo con muchas jugadoras lo que convertía cada captura en una hazaña pero, una vez con el balón recuperado, España sabía encontrar autopistas entre el flojo balance defensivo del rival. Mondelo sabía que ese era uno de los puntos débiles de China y propuso a sus jugadoras arriesgar sin complejos, sin especular, buscando en la valentía el mejor argumento para afrontar un partido importantísimo. Al descanso 21-35, un marcador que reflejaba la eficacia atrás y la solvencia, pese a no tener un día especialmente inspirado, adelante.

En ese partido abierto, jugado a toda pista, Alba Torrens se sintió en el escenario ideal utilizando esas piernas privilegiadas para llevar el balón cruzando la pista de manera imparable y finalizando maravillosamente. A sus finalizaciones debajo de canasta unió al recital sus triples siendo determinante para que España abriese una brecha definitiva en el tercer cuarto (35-54 el 30). Sancho Little, en su primer partido, aportaba esa capacidad defensiva y reboteadora de siempre y, en ataque, poco a poco se iba entonando convirtiéndose en esa pieza diferencial, determinante. Laia Palau y Silvia Domínguez alternaban una dirección basada en un permanente impulso de juego mientras Marta Xargay y Anna Cruz rompían la defensa rival desde la continua amenaza. Una sinfonía de juego perfectamente coordinada que además contaba la fuerza de Nicholls y la aportación puntual pero efectiva de Laura Gil y Luci Pascua. 

A medida que avanzaba el partido el festival español aumentaba y con él, la ventaja. La selección se gustaba, se sentía pletórica de fuerzas, de inspiración y arrasaba a una China incapaz de frenar una avalancha de juego maravilloso, ambicioso – dejando a China en muy pocos puntos en el último cuarto -. Se ha dado el primer e importante paso. Aunque el sueño va tomando forma nuestras jugadoras tienen los pies en el suelo, conscientes de que sólo desde el esfuerzo se marcarán diferencias. 

Este miércoles jugarán contra Venezuela en el segundo partido del preolímpico a las 18 horas y por Teledeporte.

Fuente: Federación Española de Baloncesto