Viernes, 15 de diciembre de 2017

El asilo en España: un sistema de acogida poco acogedor

El 31 de mayo de 2016, Amnistía Internacional publicó su informe "El asilo en España: un sistema de acogida poco acogedor". Un documento que revela como el modelo español de acogida no garantiza una adecuada recepción e integración de las personas solicitantes de asilo y como el sistema de acogida es un sistema discriminatorio, obsoleto, ineficaz y arbitrario.

 

   El sistema de acogida español para personas refugiadas no es acorde con las obligaciones que emanan del Derecho de la Unión Europea y de los estándares internacionales de derechos humanos.

  En 2013, por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial, el número de personas desplazadas de sus hogares superó los 50 millones. Actualmente, se estima que 59,5 millones de personas son refugiadas o desplazadas en el mundo. De todas ellas, una de cada tres es mujer. Además, en 2014 el porcentaje de niños y niñas ha aumentado hasta el 51%.

  Como consecuencia de la crisis en Oriente Medio, principalmente por el conflicto en Siria, en España se ha producido un incremento de solicitudes de asilo, con un total de 14.785 solicitudes en 2015, lo que supone una cantidad superior a la suma de las solicitudes de asilo de los dos años anteriores. De estas solicitudes, 5.785 fueron realizadas por mujeres. Sin embargo, este incremento de solicitudes de asilo, a pesar de ser la cifra más baja dentro de la Unión Europea, no ha ido acompañado de una adecuada respuesta por parte de las autoridades españolas.

  Por un lado, el personal encargado de estudiar las peticiones de asilo no fue reforzado hasta finales de 2015. Esto, añadido a la decisión consciente de las autoridades de no estudiar las peticiones de protección internacional a la espera de que la situación de derechos humanos mejore en los países de origen, ha contribuido a grandes demoras en la resolución de estas solicitudes. En particular, durante varios meses de 2015, la Oficina de Asilo y Refugio ha tenido listas de espera para poder mantener una entrevista de asilo, sin que se proporcionase mientras tanto una primera acogida digna a estas personas.

  Por otro lado, el modelo español de acogida a personas solicitantes de asilo es inadecuado. El incremento en la llegada de personas solicitantes de asilo ha revelado una falta de capacidad para ofrecer una respuesta acorde a los estándares internacionales de derechos humanos. Los Centros de Estancia Temporal (CETI) de Ceuta y Melilla han sido noticia en estos años por las condiciones de hacinamiento en las que vivían las personas migrantes y solicitantes de asilo. De igual modo, los recursos existentes en la península tampoco dan una respuesta adecuada a todas las personas necesitadas de protección internacional, especialmente a las más vulnerables. Tras una primera acogida insuficiente en el tiempo, muchas personas se quedan sin ningún tipo de apoyo en un procedimiento que se articula de espaldas a las comunidades autónomas y a las administraciones locales.

  España, en el marco de los programas de reubicación, se comprometió a acoger a un total de 15.888 personas refugiadas desde Grecia e Italia. De esa cifra, hasta la fecha han llegado varios grupos. En opinión de Amnistía Internacional, estas cifras son ridículas, y contrastan con el fuerte apoyo social a dar la bienvenida a las personas refugiadas, tal y como se muestra en la reciente encuesta de la organización que señala que el 97% de los y las españolas estarían dispuestas a acoger en su localidad, barrio o casa a personas refugiadas, así como en algunas iniciativas locales y autonómicas.

  La principal conclusión de este informe es que el sistema de acogida español es un sistema discriminatorio, arbitrario, obsoleto e ineficaz que puede llevar a las personas a la indigencia a medio plazo. Que España no ha adaptado su normativa a las últimas directivas en materia de asilo, a pesar de haber expirado ya el plazo para ello. Aunque la Ley de Asilo de 2009 reconoce explícitamente el derecho de las personas solicitantes de asilo a los servicios sociales y de acogida, la concreción de estos derechos ha quedado pendiente de un reglamento, inexistente casi siete años después de la aprobación de la Ley.

 

https://doc.es.amnesty.org/cgi-bin/ai/BRSCGI.exe/Un_sistema_de_acogida_poco_acogedor?CMD=VEROBJ&MLKOB=35286283535