Domingo, 17 de diciembre de 2017

La Milla Urbana, otro acierto del Oeste

Urbanita, divertida, participativa, alegre, colorida, artística, deportiva, saludable, familiar, una oportunidad de hacer y sentirse comunidad en un barrio muy especial.

Ayer me acerqué de nuevo a l Barrio del Oeste, esta vez no fue a ver alguna de sus nuevas intervenciones artísticas, a participar en alguna actividad de su movida asociación de vecinos, ver una obra de teatro, un concierto o un corto, ni a tomarme un café al sol de su plazuela, me acerqué con mis hijos a participar en la Milla Urbana, y en este caso el verbo participar es claramente el que más se ajusta a esta prueba, pues desde primera hora de la mañana se sucedieron las diferentes pruebas según las categorías, desde los más pequeños a los mayores, pasando por grupos de padres y madres con sus hijos que se calzaron sus zapatillas de deporte para salir a correr los poco más de 1.600 metros de recorrido por el movido barrio salmantino.

Pasear por este barrio se ha convertido en pasear por la vanguardia salmantina, ayer a más velocidad aún si cabe por la prueba deportiva, pero además, a no ser que sea una cuestión de voluntad propia, es difícil pasar solo, pues la comunidad es fuerte, compacta y se nota en cada detalle, a pesar de no pertenecer al barrio “te sientes barrio”, y un barrio que promueve la cultura, el deporte y la convivencia, promueve la PAZ, así que me permitirán que además de todo lo dicho califique al barrio de “barrio mediador”, pues allá donde importan las personas y los grupos a los que pertenece hay espíritu de mediación.

Pasaré muchas otras veces por el Barrio del Oeste, pero la milla se ha convertido para mi familia en cita obligada, si no la conoce “apúntese para la próxima”