Martes, 12 de diciembre de 2017

Barcos de fuego

Otro año más queremos acabar el curso con una celebración de los éxitos, los esfuerzos y la capacidad de supervivencia demostrada a lo largo de este curso.

Los integrantes de la Casa Escuela Santiago Uno pienso que siguen teniendo alma de quijotes y el nivel de riesgo asumido por los “últimos” merece un reconocimiento público. En una sociedad donde faltan héroes aquí los hay entre alumnos y educadores.

Salimos a la calle a contar lo mucho que aportamos a la sociedad, al barrio que nos juzga, a los vecinos, a los políticos, a las familias , a nuestras distintas tribus y a nosotros mismos.

Es un acto poético y social. Competiremos por la mañana deportivamente en Cabrerizos, asistiremos a la emotiva Comunión de Jimmy y Manuel, haremos una barbacoa en CPIFP “Lorenzo Milani”, escucharemos bonitas canciones, bajaremos hasta Santiago Uno andando y en piragua  limpiando la ribera y estudiando flora y fauna en el ecotono del río Tormes.

Ya por la noche un ágape, una exhibición de circo y una procesión de color y fuego hasta el río con barcos y farolillos que no dejarán de navegar y ascender hasta el final.

Impondremos unas bandas de graduados en supervivencia, porque al igual que los que acaban segundo de bachillerato o la Universidad nuestros chicos la merecen por su empoderamiento, su resiliencia y su aguante ante las embestidas de las leyes de educación o sociales hechas por personas que no los conocen y no nos quieren conocer porque les damos miedo.

Somos  “cabezas de turco” y lo sabemos pero eso no nos impide volver a navegar. El día uno bajamos de nuevo a Marruecos a recuperar otra escuela, con la que está cayendo seguimos con nuestros planes realistas y evaluables de Cooperación al desarrollo en el mundo bereber que tanto nos aporta. Llenando escuelas de infractores a misioneros sigue su camino y su lucha sin saber el resultado final y sin la compresión , ni la valoración de otros. Aquí sí que sale rezar desde distintas confesiones o creencias mientras otros nos juzgan desde sus ventanas y sus conciencias adormecidas.

Continua el “pan y circo” de las nuevas elecciones y de la Eurocopa, de las que formamos parte como ciudadanos integrados, pero para los que sólo eso no basta, compartiremos otra experiencia de sueño, épica, que pretende dejar el mundo un poquito mejor de lo que lo hemos encontrado. Sobre todo buscándonos a nosotros mismos cuando en el sofá de casa no nos encontramos. Gracias a esta ciudad de Salamanca cuyas gentes nos conocen un poquito más.