Sábado, 16 de diciembre de 2017
Las Villas al día

Los fieles confían en que se agilice la reparación del tejado de la iglesia ahora en verano

CANTALPINO | Se está a la espera de un último apoyo institucional para la restauración de la techumbre

Monumentalidad y arte, en el interior del templo

Los fieles confían en que las obras de reparación del tejado de la iglesia, agujereado por las goteras, comiencen pronto, ahora en verano, ya que las humedades se extienden por el templo, declarado monumento Bien de Interés Cultural (BIC). La Parroquia ha colocado numerosos cubos en el interior del templo, cuya conservación ha  movilizado a los vecinos en una campaña de captación de fondos a la que se ha sumado el Grupo SALAMANCArtv AL DÍA.

La Iglesia parroquial de San Pedro  de la Villa de Cantalpino llora por dentro a causa del mal estado que la amenaza. Varias son las goteras que inevitablemente deterioran tanto la cubierta como el interior del inmueble a causa de las humedades que estas provocan. La techumbre de la iglesia (Siglo XVII) sufre un grave deterioro, lo que ha motivado un movimiento social a favor de su reparación. Los feligreses, vecinos, la parroquia y otras entidades respaldan con donativos la reforma del templo, declarado monumento Bien de Interés Cultural (BIC), una joya, una pequeña catedral en la comarca de Las Villas.

Apoyo de SALAMANCArtv AL DÍA

En colaboración con el Ayuntamiento de Cantalpino, el periódico digital SALAMANCArtv AL DÍA se ha sumado a estas acciones con la puesta en escena de ‘Teresa, jardinera de la luz’, la pieza teatral que ha representado al V Centenario de Santa Teresa de Jesús. La representación tuvo lugar el día de la fiesta de san Isidro, el 15 de mayo,  en el propio templo parroquial. La iniciativa pretendía no solo recabar fondos económicos sino también sensibilizar a los cantalpineses de la necesidad de respaldar la campaña pro-monumento.

Cuesta ahora acceder a uno de los templos de mayor rango de la zona y encontrarse con  cubos blancos dispuestos en puntos estratégicos para evitar que el agua que se cuela desde las goteras  dese extienda por el suelo del templo y perjudique también a la base de este Bien de Interés Cultural, del primer tercio del siglo XVI.

La grave situación de la techumbre se deriva del desplazamiento de tejas y, sobre todo, de las placas del ‘onduline’ bajo las mismas, que ha generado boquetes de diferente tamaño en la cubierta.

Desde la parroquia se han realizado ya las gestiones ante la Junta de Castilla y León para que, a través de Patrimonio, autorice su reparación. Del mismo modo, se ha solicitado otro tipo de apoyos institucionales para que apoyen económicamente en la reparación y se confía que estas gestiones fructifiquen. Los donativos se sitúan en el entorno de los 7.000 euros, cantidad que debe superarse para cubrir el coste del arreglo.

El Ayuntamiento adecentará su entorno

El Ayuntamiento se ha propuesto adecentar el entorno de la Iglesia por ser Bien de Interés Cultural con categoría de monumento. Una de las primeras acciones es derribar el inmueble  en estado ruinoso frente al templo, “una finca urbana de la calle Carnicería –nº 22- que se encuentra abandonada desde hace muchos años, lo que causa un impacto visual negativo”, según explicaron a SALAMANCArtv AL DÍA fuentes municipales. En este espacio se pretende habilitar una pequeña plazuela, en la que se quiere recuperar un viejo arco, siempre que sus condiciones lo permitan.

Un destacado monumento

El plano de la iglesia tiene una gran nave central, con dos laterales que casi triplican el espacio, un crucero de tres bóvedas y una capilla mayor como cabecera. A sus pies, está la torre con un espacio abovedado que se abre a la nave al que se accede desde la calle por la portada principal.

Individualizan las naves arcos formeros de gran envergadura que apoyan en los dos pilares adosados a la torre y a los otros dos pilares del crucero. El brazo del crucero consta de tres tramos y la capilla mayor, que llevan bóvedas de escayola adornadas con aristas, lunetos y figuras geométricas que se complementan con decoración de elementos vegetales.

Las cubiertas de la nave central son de estilo mudéjar, de las que se han perdido más de la mitad. Están consideradas de las más interesantes de la zona. El sotocoro de la torre se cubre con bóveda escarzada de nervios y, el coro, con bóveda de medio cañón con nervios. El exterior del edificio, paredes y torre están construidos en piedra de sillería arenisca.

El templo tiene tres portadas, dos laterales y la de la torre. Ésta última está enmarcada por columnas adosadas sobre alto pedestal que tiene un frontón triangular. En pedestales y a plomo sobre las columnas y vértice del frontón están los denominados “putti”. Se complementa la decoración con elementos renacentistas en el frontón, un tondo en el tímpano representando a San Pedro y los símbolos del apóstol en las enjutas del arco.

Retablos e imágenes

- Presbiterio. Retablo mayor, de estilo barroco, con elementos rococó, realizado por los maestros Francisco Cossío y José García, tallistas de la ciudad de Salamanca, en el año 1777. En la hornacina de la calle central está la talla de San Pedro. Completan el retablo las de San Antón, S. Lorenzo y Santa Bárbara. Proceden todas del mismo autor o taller, aunque ignoramos su nombre.

- Nave del Evangelio. En la pared lateral retablo barroco de San Francisco, dorado y policromado. En las hornacinas, una pequeña talla del niño Jesús y otra de San Francisco. Las tallas y el retablo son de la segunda mitad del siglo XVII.

En la cabecera de la nave, otro retablo barroco de hornacina, dorado, en cuyo centro está la imagen de la Virgen María. En la hornacina del ático, lienzo de la Asunción de la Virgen, copia quizá de un original de Rubens. El retablo fue realizado en 1703. En una hornacina practicada en la pared lateral se encuentra una talla de S. Sebastián, de gran clasicismo. Obra manierista de finales del siglo XVI.

- Nave de la epístola. Se encuentra colocado el retablo de S. Bartolomé. De estilo barroco, fue realizado en 1714. En las hornacinas de las calles laterales hay esculturas de S. Antonio y Santa Gertrudis, de la misma época.

En la pared lateral tenemos tres retablos. El primer retablo, jaspeado y marmoteado, es de finales del siglo XVIII. Lleva pilastras con capiteles compuestos que tienen un frontón triangular del más claro neoclasicismo. El gran lienzo, para el que se fabricó, representa el martirio de San Sebastián. La obra, fechada en Roma en 1786, es de Francisco Agustín, que debió de pertenecer al círculo de S. Conca. Es donación de D. Sebastián Piñuela, natural de Cantalpino.

A continuación, se encuentra un pequeño retablo enmarcando el lienzo que representa a la Beata Eusebia Palomino, religiosa Salesiana, hija del pueblo. Es obra moderna del pintor Manuel Parreño Rivas. El retablo se ha realizado a partir de los restos de uno antiguo y ha sido compuesto y dorado por dos miembros de la comunidad parroquial.

El otro retablo, de mediados del Siglo XVIII, es barroco, con hornacina trilobulada, todo él dorado. Preside el retablo el Cristo de la Custodia, una hermosa escultura del siglo XV.

Vida parroquial

La fiesta principal es la que se celebra en honor de la Asunción de la Nuestra Señora, que es la patrona del pueblo, el 15 de Agosto. La víspera tiene lugar una hermosa ofrenda floral en la que participan con gran devoción todos los cantalpineses.

También se celebran San Roque, San Isidro, San Blas (fiesta de los quintos), Las Águedas y la fiesta en honor de la Beata Eusebia Palomino.

Diversos grupos parroquiales animan la vida de la comunidad. Entre ellos, se creó una junta parroquial compuesta por hombres y mujeres, que impulsan y canalizan todas las acciones encaminadas a conservar y restaurar la Iglesia.

  • Los barreños se extienden por la iglesia para evitar que se extiendan las humedades