Lunes, 18 de diciembre de 2017

Erradicar el trabajo infantil en las cadenas de suministros, “tarea de todos”

Ni van a la escuela ni tienen tiempo para jugar, se les sigue negando la oportunidad de ser niños a casi 215 millones de menores
El trabajo infantil abarca todos los sectores

Este domingo, 12 de junio, se celebrará el Día Mundial contra el Trabajo Infantil con un llamamiento sobre el derecho de todos los niños a ser protegidos del trabajo infantil y de otras violaciones de sus derechos. “El trabajo infantil no tiene cabida en mercados que funcionen bien y estén bien regulados, ni en ninguna cadena de producción. El mensaje de que ya no puede ser tolerado y debe ser combatido con urgencia fue confirmado por los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Actuando juntos, podemos hacer del futuro del trabajo un futuro sin trabajo infantil”, ha declarado el director general de la Organización Internacional del Trabajo, OIT, Guy Ryder. En la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible se reafirma el objetivo de poner fin al trabajo infantil. “Si actuamos unidos, está en nuestras manos lograr que el futuro del trabajo sea un futuro sin trabajo infantil”.

En la actualidad, cerca de 215 millones de niños trabajan en el mundo, muchos a tiempo completo. No van a la escuela y no tienen tiempo para jugar. Muchos no reciben alimentación ni cuidados apropiados; se les niega la oportunidad de ser niños. Más de la mitad de estos niños están expuestos a las peores formas de trabajo infantil como trabajo en ambientes peligrosos, esclavitud, y otras formas de trabajo forzoso, actividades ilícitas incluyendo el tráfico de drogas y prostitución, así como su participación involuntaria en los conflictos armados.

La gran mayoría (70 por ciento) de los niños que trabaja se dedica al sector agrícola y es en la economía informal donde se concentra casi todo el trabajo infantil en todos los sectores económicos. Además, el género desempeña una función importante al determinar los distintos tipos de trabajo que realizan las niñas y los niños. Por ejemplo, en el trabajo doméstico hay una mayor presencia de niñas, mientras que en las minas y canteras la presencia de niños es muy superior. La situación se agrava cuando, como sucede con el trabajo doméstico en muchos países, el tipo de trabajo de que se trate no está reglamentado en un gran número de países.

Uno de los métodos más efectivos para lograr que los niños no comiencen a trabajar demasiado temprano es establecer la edad en que legalmente pueden incorporarse al empleo o a trabajar. Ninguna persona menor de 18 años debe realizar trabajos que atenten contra su salud o su moralidad y la edad mínima de admisión al empleo no debe estar por debajo de la edad de finalización de la escolarización obligatoria, por lo general, los 15 años de edad. Asimismo, los niños de entre 13 y 15 años de edad podrán realizar trabajos ligeros, siempre y cuando ello no ponga en peligroso su salud o su seguridad, ni obstaculice su educación, su orientación vocacional ni su formación profesional.