Jueves, 14 de diciembre de 2017

El desconcertante sondeo del CIS

Horas antes de que comenzara oficialmente la campaña electoral, el Centro de Investigaciones Sociológicas daba ayer a conocer su habitual sondeo de intención de voto, que, en lo que respecta a Castilla y León, ha dejado a casi todo el mundo descolocado.

En contra de la impresión generalizada de que en esta comunidad los resultados del 26-J, en cuanto a escaños del Congreso se refiere, van a ser muy parecidos a los del 20 de diciembre -hecha la salvedad del escaño que deja de elegirse por León, que perdería Ciudadanos-, el sondeo del CIS vaticina posibles trasvases de diputados nada menos que en cinco provincias.

El Partido Popular, que en diciembre sumó 17 diputados, perdería ahora uno por Palencia y otro por Segovia, ambos beneficio de “Unidos Podemos”. Por el contrario, el PP acapararía los dos escaños a elegir por Soria y los tres que corresponden a Ávila, lo que en el primer caso requiere duplicar en votos a la segunda fuerza política y en el segundo triplicarla. El damnificado por tan sorprendente pronóstico sería el PSOE, que perdería el diputado con el que siempre ha contado en ambas provincias.

Junto a los cuatro trasvases señalados, el CIS deja abierta la posibilidad de que “Unidos Podemos” arrebate a Ciudadanos el escaño obtenido el 20-D por Salamanca, lo que reduciría la representación parlamentaria del partido naranja a un único escaño por Valladolid.

En resumen, el PP mantendría el mismo número de diputados, el PSOE perdería dos, Ciudadanos uno o dos y “Unidos Podemos” pasaría de tres a cinco o seis.

Para alivio de los damnificados, los sondeos del CIS distan mucho de ser infalibles. Sin ir más lejos, el publicado en vísperas de las anteriores elecciones falló estrepitosamente en Castilla y León. Situó a Ciudadanos como segunda fuerza política en la comunidad, asignando al partido naranja siete diputados, cuatro más de los que realmente obtuvo. Por el contrario, no asignó ningún diputado a Podemos, que al final sumó tres.

Al igual que en este sondeo, vaticinó que el PSOE se quedaría sin representación en Ávila y Soria, e incluso apuntó la posibilidad de que sucediera lo mismo en Segovia. La realidad fue que los socialistas fueron la segunda fuerza más votada en las nueve provincias, obteniendo un escaño de diputado por cada una de ellas. En lo único que acertó fue en el resultado del PP.