Sábado, 16 de diciembre de 2017

La contaminación da la razón a Rajoy.

Ecologistas en Acción ha sacado su tradicional informe sobre la “Calidad del Aire”, referido al año 2015, certificando un hecho que los radicales, antisistema y rompepatrias no quieren reconocer: la economía mejora. Una de las conclusiones de ese informe es que la contaminación vuelve a subir, y como dicen que nuestra situación económica es mejor, algo tendrá que ver. Lástima que cerca de un tercio de los españoles no se hayan enterado, o que muchos trabajadores se quejen de que no les llega hasta final de mes lo que cobran, aunque quizás pertenezcan al club de fans de Esperanza Aguirre y lo digan por solidaridad con la condesa.

Dice ese informe que la contaminación afecta al 99% de la población y al 95% del territorio patrio. Claro que según los valores que recomienda la Organización Mundial de la Salud, más del doble que si aplicáramos los de la legislación española, pero al tener financiación venezolana por medio seguramente sus datos sean sospechosos. (Por si acaso alguien se confunde recordemos que la OMS se financia con aportaciones de los estados del mundo). Y eso que hay quien dice que crece la desigualdad, pero las preclaras políticas económicas y ambientales de la derecha española lo contrarrestan consiguiendo que la contaminación afecte a todos por igual.

La mayor parte de la población, y la actividad económica, se concentra en áreas urbanas, donde la principal fuente de contaminación es el tráfico rodado. Sin olvidar el uso del carbón y otros combustibles fósiles en actividades económicas como centrales eléctricas. Claro que si acaban con las energías renovables de alguna manera habrá que producir esa energía eléctrica. Un contaminante muy urbano y en alza es el ozono troposférico, vinculado al incremento de las temperaturas medias y de las situaciones meteorológicas extremas (olas de calor) como resultado del cambio climático.

Por resumir, la coyuntura meteorológica, el repunte del tráfico, el fraude en las emisiones de los automóviles y la apuesta gubernamental por las energías sucias en detrimento de las renovables (poniendo impuestos al sol por ejemplo), están entre las causas de un problema que afecta a la salud de la ciudadanía, Y también a las plantas, casi dos tercios del territorio español soportan una contaminación atmosférica que incumple los estándares legales vigentes para proteger los cultivos y los ecosistemas naturales. También se apunta que la información que nos dan las administraciones públicas no es ni adecuada ni ajustada a la gravedad del problema.

Porque la contaminación del aire es un serio y muy grave problema, y como tal debería abordarse. Cada año mueren prematuramente más de 25.000 españoles por afecciones derivadas de la contaminación, de acuerdo con las estimaciones de la Agencia Europea de Medio Ambiente. Y los costes sanitarios derivados representan al menos 32.000 millones de euros al año, un 2,8% del PIB español, según la OMS y la OCDE, y eso sin considerar los daños provocados sobre cultivos y ecosistemas naturales. En la era de los recortes este parece un interesante sitio donde aplicarlos, aunque no recuerdo mucho debate sobre esto.

Estamos en una nueva campaña electoral, quizá sea ingenuo esperar que este tema tenga relevancia en la misma. Hay que reconocer que en los programas electorales sí aparece, claro que más seriamente abordado según vamos hacia la izquierda. Pero va siendo hora de que ocupe el centro del debate, y sin mentiras ni trampas, ya hemos perdido demasiado tiempo arrinconado un problema que puede terminar borrándonos de la superficie terrestre. Por cierto, siempre me he preguntado que persiguen las empresas de la energía contratando tanto ex alto cargo gubernamental.

Informe 2015:

http://www.ecologistasenaccion.org/IMG/pdf/informe-calidad-aire-2015.pdf