Sábado, 16 de diciembre de 2017

Podemos: El chavismo español

El escritor venezolano reflexiona sobre lo nefasto que puede llegar a ser Podemos para la sociedad española

No sería extraño que en Marte haya habido civilización,

pero a lo mejor llegó allá el capitalismo,

llegó el imperialismo y acabo con ese planeta.

Hugo Chávez

Sin estupefacciones ni sorpresas asistimos y contemplamos las arremetidas que los colectivos chavistas españoles, integrados por agresivos militantes de PODEMOS, vienen realizando orquestada y sistemáticamente – ora en Madrid, ora en Salamanca – en contra de los actos que la oposición venezolana realiza para demandar la libertad de los presos políticos y la natural aplicación de la Constitución de la República bolivariana en lo concerniente a la realización de un refrendo revocatorio contra el actual ineficiente, inepto y hablachento Presidente, designado a dedo por el difunto Comandante Eterno.

No nos extraña esta conducta de PODEMOS, porque ya todos saben que su sostén financiero provino de las arcas de la hoy arruinada Venezuela, todo con la intención del Eterno y Supremo de exportar a España,  el llamado Socialismo del siglo XXI que -  en la malhadada y desdichada  República Bolivariana de Venezuela -  se ha traducido en inseguridad, escasez, pobreza, colas sin fin,  hambre, inseguridad, pérdida de la esperanza,  y asesinatos intencionados o por omisión, tal como viene ocurriendo con los enfermos que no cuentan con los necesarios medicamentos para preservar y conservar la preciada salud. Con tristeza -  de padres que somos - nos enteramos de la muerte por indolencia y desidia de niños con cáncer, quienes merecían vivir y no ser condenados a una temprana muerte por la ineficiencia e ineptitud de un gobierno mendaz que ofrece felicidad, y a la larga lo que ha legado es desventura, desdicha, adversidad y miseria.

Muchos españoles siguen engolosinados con las propuestas de PODEMOS – que ahora con descaro e hipocresía – se define como un partido social demócrata para ocultar su trasunto comunistoide. Elevamos en esta España – católica a machamartillo – nuestras mejores preces para que el Supremo ilumine a los votantes y no se promueva un régimen como el que los venezolanos hemos soportado en casi dos décadas de ensayo y error, de invenciones trasnochadas de unos gobernantes que conciben a Venezuela como un juguete que manipulan a voluntad.

Parafraseando lo afirmado por el Comandante Eterno y Supremo de PODEMOS, esperamos que a la vuelta de unos años no tengamos que decir, dolidos y pesarosos que:

En España hubo civilización, felicidad y riqueza, pero llegó el Socialismo del siglo XXI, un disfrazado marxismo podemista, y acabó con esa noble y generosa patria, sumiendo a su gente en el mayor desconsuelo.