Domingo, 17 de diciembre de 2017

ANAR ... ¿Dime que te ocurre?

 

-¿Dime que ocurre?, así podía dar comienzo la conversación, cuando ANAR recibe una llamada.

-“Tengo 5 años y mis padres me pegan como si fuera alguien mayor ¿? Me dan golpes con los pies y el puño cerrado.

-¿Y quién te pega?

 -Mi padre con el cable del teléfono, mi abuela, que es quien me cuida, con la zapatilla.

-¿A quién se lo has contado?

-A nadie, apenas tengo amigos.

 

Ésta es la violencia intrafamiliar, un género de violencia, que si no llega a internamiento por lesiones en un centro Hospitalario, no es del dominio público.

No crean que esto decrece, al contario va a más cada año, causa terror, un 40% más que en 20015, de mal trato, dentro del hogar.

Ocho niños, han recurrido a éste numero gratuito 900202010

Pero también hay otro caso de violencia, que preocupa y ¡mucho! La violencia ejercida contra los padres por los hijos, y aquí sí qué nos tropezamos con un muro casi, casi, infranqueable, la violencia de hijos contra padres, y de padres contra hijos es duradera, y la más frecuente. La violencia se produce a diario, física o psicológica, y cuando se formula la denuncia ya ha pasado un año ¿Cuántas consultas se camuflan o intentan que así parezca de mujeres que llegan con las costillas rotas, su cuerpo cubierto de hematomas y al preguntar el facultativo  que ha ocurrido?  Con poca voz, y cubriendo su cuerpo con el camisón hospitalario dicen:

-Me he caído en la ducha

¡No mujeres!, cuando la mano de hierro de vuestros hijos, se pose sobre las carnes que le dieron vida,¡¡¡denuncia!!!, ese, ya dejó de ser tu hijo, para convertirse en tu verdugo, y no debería haber ley que le ampare, y tu pequeño, cuando veas que tus familiares cercanos te arañan el rostro, te golpean con cinturones, zarandean,  azotan con la zapatillas, cuando la simple colleja ha dado paso, a dejar un cardenal en tu cuerpo inocente, ¡¡¡denuncia!!!.

No engañan al venir a consulta, pero a veces nos pasamos de laxos, vemos bebés, que por su edad no hablan, si habla su reacción -Observemos- el cuerpo presenta lesiones, lo primero que se hace es llamar a sus padres, o persona que se trae el bebito, ver si ese niño, que supuestamente, nos lo traen por un inocente accidente, es o no verdad, ¿la prueba? - Muy sencilla -dejar al niño y ver en su carita al llegar los familiares o cuidadores, si muestra miedo cuando se le acerca,  o si por el contrario corre a sus brazos, y deja los de enfermera o médico, realmente nos encontramos ante un caso accidental, tampoco se fíen de aquellos padres que llegan con histrionismo en llanto y gestos.

¡Pobres niños! que son utilizados como arma arrojadiza contra la pareja, el único fin es hacer daño a la ex, y eso ocurre en un 80% de casos, pero aun en el comienzo del siglo XX  el hacer moretones, mordiscos, palizas a los hijos, es considerado normal por algunos padres, como forma de educación, ¿quien no recuerda el refrán de “la letra con sangre entra”? o “Quien bien te quiere te hará sufrir” pues que sufra él o ella, no los descendientes o la pareja.

Jamás la sangre sirve para otra cosa, que como indicativo de una herida, es un medicamento e indicativo útil ¡y mucho! para dar vida, jamás como útil de enseñanza; ellos van aprender de los malos tratos que usted le infringió a nivel físico y psicológico, crecen con ellos, seguro que nunca, o son muy valientes, se desprenderán de la camisa maltratadora, se harán viejos, y seguirán rindiendo sometimiento a los padres, si no hacen como las serpiente, se renuevan, dejan lo viejo, y buscan horizontes limpios, van a seguir haciendo lo mismo que han recibido con sus hijos y su mujer, usted les hace violentos, aunque ante los abuelos aparezcan como corderos, son auténticos lobos  o perros silvestres. Lo que usted ha hecho no es perdonable por muchos años que cumpla, el daño psicológico es muy difícil de erradicar.

Niños jamás creáis lo que os dicen y hacen que os creer.

No vales para nada, eres un inútil, ¡NO! merezco ser castigado, así de grande ha de ser tú no.

Quieren lesionar tu estima, denuncia y no dejes de dormir bien, jugar, reír, comer.

Recuerden: el amor no lastima, no hace daño, no humilla, no manipula, no somete. El amor enaltece a la persona aunque se equivoque

Si a usted no le han dejado, o de mayor no ha aprendido a manejar sus emociones, muy difícil va ser la convivencia a su lado.

Y usted mujer, si termina una relación, su fin principal, no es buscar sustito, no es ni adolescente, ni una niña, es una mujer que se la presuponer adulta, y con cargas y obligaciones familiares, porque haya terminado su convivencia, no es libre como mariposa que desea posarse en aquel que ofrece el hombro, esa búsqueda la lleva al desastre.

Hombres, la masculinidad no es sinónimo de “control de la pareja, ni de humillarla, ni de creerse superior a ella. El tener pareja, no es lo mas importante en la vida, si llega, ha de estar seguro/a que para usted “esta/e” va ser su reina/ei, y tú mujer no consientas que ningún hombre te arrebate el trono, recuerda que quien te controla, o decide tu forma de vestir, o los amigos que vas disfrutar, no te quiere, es indicativo, que tratas, en tu vida se ha cruzado un maltratador.

Comienza un nuevo Año Academico, que sea de aprendizaje para todos, y lleguemos a final de curso, llenos de saber, y de buenas experiencias, vividas dentro del hogar, de lo contrario, lo mejor, aunque duela, es arrancarlo, también duele el pincho de la rosa y lo quitamos para no causar males mayores, pues vosotros padres, hijos, sois las mejores rosas sin espinas.

 NOTA ¿? Ni el mayor, ni el niño han de ver como algo natural -El mal trato-, desde el nacimiento hasta el momento del óbito, todos tenemos DD, que han de ser respetados.