Domingo, 17 de diciembre de 2017

La Junta gastará más de 4,8 millones para erradicar enfermedades en el ganado

En las campañas de saneamiento empleará más de 4,5 millones de euros

En las campañas de saneamiento se emplearán más de 4,5 millones de euros

El Consejo de Gobierno ha autorizado, a propuesta de la Consejería de Agricultura y Ganadería, la licitación de la campaña de saneamiento ganadero que se desarrollará a lo largo de 2017, con un presupuesto de 4.544.118 euros, junto con la contratación del servicio de suministro de material para la realización de pruebas analíticas a la cabaña ganadera durante 2016 por importe de 246.549 euros.

Los programas de vigilancia, prevención, control y erradicación de enfermedades de los animales de las especies bovina, ovina y caprina –tuberculosis, brucelosis, leucosis y perineumonía-, tienen como objetivo último la calificación sanitaria del territorio de Castilla y León. Esta calificación supone, por una parte, la eliminación de un riesgo para la salud humana, por tratarse en algunos casos de zoonosis (tuberculosis y brucelosis) y, por otra, la posibilidad de acceder al libre comercio de los animales que, de otro modo, estarían inmovilizados o con destino únicamente a sacrificio, lo que facilita la promoción de los productos de origen animal de la Comunidad por su alto nivel de seguridad alimentaria.

El importe del programa contratado, que se ejecutará en 2017, es de 4,5 millones de euros e incluirá la recogida de muestras en campo, mataderos, industrias de transformación de cadáveres y cualquier otro lugar que se determine desde la Consejería de Agricultura y Ganadería -un total de 1.935.809 actos clínicos normalizados-; la remisión de muestras a los laboratorios oficiales de sanidad animal de Castilla y León incluidos en la Red de Vigilancia Epidemiológica; la comprobación de la identificación de los animales como medida sanitaria y el sacrificio de los animales de las especies objeto de los distintos programas y la tinción de sus cabezas o cualquier otro método de marcado establecido al efecto.

Por otra parte, para la correcta ejecución de la campaña de saneamiento ganadero de 2016, se precisa la adquisición de material sanitario para la realización de las pruebas analíticas previstas. Por ello, el Consejo de Gobierno ha aprobado la adquisición de 1.698.000 unidades de extracción de sangre por importe de 246.549 euros.

Ambos contratos incluyen cláusulas sociales referidas a la estabilidad laboral del personal de la empresa que resulte adjudicataria.

Sanidad animal

En lo que respecta a la tuberculosis bovina, la prevalencia (número de explotaciones positivas sobre el total de explotaciones saneadas) ha descendido por debajo del 2 %. En sólo tres años, desde 2012, la prevalencia se ha reducido el 33 % hasta el 1,9 % registrado en 2015.

En brucelosis bovina, la prevalencia ha sido del 0,1%, por lo que la Junta de Castilla y León ha presentado a la Comisión Europea el expediente para la obtención del estatus de ‘oficialmente libre’ de esta enfermedad en las provincias de Burgos, Soria y Valladolid.

En cuanto a la tuberculosis caprina, en la actualidad, sólo Castilla y León y Murcia mantienen un programa de saneamiento específico para esta cabaña y, a fecha actual, únicamente el 1 % de las explotaciones caprinas han tenido algún animal positivo.

En 2013, Castilla y León fue declarada libre de brucelosis ovina y caprina, única Comunidad de las consideradas de alto censo ovino que ha conseguido esta distinción.

Estos resultados tan favorables suponen un impulso y unas garantías sanitarias para la cabaña ganadera de Castilla y León, situándola en unos niveles muy alejados de las comunidades autónomas competidoras en cuanto a producción de carne, y ponen de manifiesto el gran trabajo y la seriedad en sanidad animal de todos los agentes implicados, empezando por el propio sector ganadero.

La mejora progresiva en la calificación sanitaria del ganado bovino de Castilla y León implica una mayor facilidad y posibilidad de movimientos comerciales, tanto en el territorio nacional (incluyendo ferias y mercados) como a la hora de realizar exportaciones, así como una disminución en el número de pruebas obligatorias -en estos momentos se requiere la realización de un único saneamiento al año-, y el aumento de las garantías y seguridad alimentaria.