Lunes, 11 de diciembre de 2017

Las zancadillas a #seguircreando

Hace poco nos llegaba la descorazonadora noticia de un Premio Cervantes multado por cobrar la pensión y sus derechos de autor, y es que para la Seguridad Social es un fraude que un creador mayor de 65 años cobre su pensión de jubilación y los derechos de autor de las obras que ha realizado durante sus años en activo, viéndose obligados a tomar uno de los dos caminos: o la pensión o sus derechos adquiridos a lo largo de su trayectoria.

Desde 1998 la pensión y los derechos de autor eran compatibles, pero con la reforma de las pensiones que el Gobierno ejecutó a partir del 1 de enero de 2013 llegó un enfrentamiento de ideas entre dos ministerios: Hacienda quiere que mantengan su actividad (premios, conferencias, artículos, talleres y derechos de autor) para ingresar impuestos; Empleo quiere que dejen de cobrar su pensión o la mitad si se decantan por la jubilación anticipada. Según este ministerio es incompatible cobrar una pensión e ingresar por una actividad que supere el salario mínimo interprofesional, es decir, 9.172,80 euros anuales. Justo en el medio de este fuego cruzado y desamparados están los escritores, músicos, pintores, fotógrafos, cineastas y, en general, cualquier creador jubilado, los cuales se ven afectados por esta medida desde que entrase en vigor ahora hace tres años. Desde entonces, los casos no han dejado de crecer, entre ellos están: Javier Reverte, José Manuel Caballero Bonald, Antonio Gamoneda y Eduardo Mendoza. Hasta el momento la Seguridad Social actúa poniéndose en contacto con ellos y reclamándoles cuatro años de pensión.

El debate está abierto ya que existen opiniones de todo tipo pero la realidad es que, a diferencia de lo que muchos piensan, la mayoría de los artistas cotizan por sus oficios, no son cotizantes como artistas ya que en nuestro país no se generan los suficientes ingresos como para poder dedicarse a ello en exclusiva. La Seguridad Social exige que demuestres que los ingresos de derechos de autor no se generan a partir de tu actividad habitual. Si no puedes demostrar que has dedicado toda tu vida a otra cosa eres culpable.

Debido a la insensatez de la medida, como posteriormente veremos, se ha creado la plataforma “Seguir Creando” para pedir al Congreso que cesen las sanciones contra los creadores. Además trabaja para conseguir una modificación de ley que permita a los mayores de 65 años poder compatibilizar el cobro de sus pensiones con sus percepciones de derechos de autor, ya que esto está generando graves perjuicios a los creadores, especialmente a aquellos que cuentan con menores rentas. Pero también y sobre todo, está haciendo un daño incalculable al desarrollo de la creación intelectual de nuestro país, puesto que se corre el riesgo de perder el talento más maduro. Además de, claro está, que si se penaliza la actividad creativa y los creadores dejan de producir, también dejarán de contribuir a las arcas públicas

Las entidades de gestión de derechos de autor como VEGAP y SGAE denuncian más casos similares entre sus asociados. “Los derechos de autor son rentas de otra naturaleza diferente a la laboral según Hacienda. No tiene sentido que al dejar de trabajar en los oficios que estos autores hayan mantenido -profesores universitarios, periodistas, funcionarios- pasen a considerarse de naturaleza laboral. Hay muchos casos que dejan de cobrar los premios y los derechos de autor para no perder las pensiones”.

Los artistas, y en su nombre las sociedades de autores, exigen al Gobierno el derecho a seguir creando tras su jubilación y el presidente del Congreso Patxi López ha hecho saber su apoyo al colectivo pronunciándose así: "¿Por qué son compatibles las pensiones con las rentas de capital y no con los humildes derechos de autor, que además cotizan a Hacienda?"

El Congreso respalda mayoritariamente las demandas de la plataforma “Seguir Creando” y de momento la Comisión de Cultura ha aprobado dos proposiciones no de ley sobre la compatibilización de pensiones y otros ingresos derivados de la creación artística coincidiendo los partidos políticos en la necesidad de resolver con urgencia la situación de los creadores jubilados.

Pero, para terminar, lo más absurdo de todo esto es que los herederos sí pueden beneficiarse de derechos generados por las creaciones de sus antepasados y a la vez cobrar el 100% de su jubilación. Pero en vida, los creadores, sólo disfrutarán de sus derechos cuando estén en activo. Si una vez jubilados una editorial quisiera premiarles por el éxito de una novela, se verían en la tesitura de elegir, o su pensión o el premio, aunque (otra absurdez) si el premio es a su trayectoria artística, como el Premio Cervantes, no se consideraría fraude al no aplicársele esta medida.

A fin de cuentas todo apunta a que lo único que se pretende con esta reforma es ahorrarse el pago de sus pensiones de jubilación a las arcas, ya que si cualquier persona, incluido un artista, tiene pisos en alquiler u otro tipo de inversiones, podrá percibir los ingresos de estos sin tener que renunciar a su pensión.