Lunes, 18 de diciembre de 2017
Las Villas al día

Como un tapiz laborioso, así tejió a su larga familia de 13 hijos

VILLORIA | La soledad de emigrante en Suiza le empujó a especializarse en la elaboración de tapices con escenas costumbristas y campestres

Bernardo y Juliana, con algunos de sus hijos, nietos y bisnietos | Fotos: Mercedes Corredera

Casi el arca de Noé: 13 hijos, 12 nietos y un bisnieto. Ese es el mejor legado de Bernardo del Castillo Araújo, un villorejo de 85 años, con casi tres décadas de su vida dedicadas a trabajar duro en el sector de la construcción en Suiza.

Sacar adelante a su larga prole exigía un sobreesfuerzo titánico con jornadas laborales más allá de las 14 horas. En 1992 pudo regresar a Villoria para disfrutar definitivamente y de manera estable de su familia y desde Suiza trajo un tesoro: un amplio abanico de tapices que laboriosamente tejió en las silenciosas horas de soledad, a las que logró esquivar precisamente concentrado en esta tarea artesanal y creativa. Una afición que aprendió de un compañero de trabajo procedente de Italia.

Para hacer un tapiz de calidad hace falta ser  perseverante, un buen dibujante y tener las ideas claras de lo que se quiere hacer y Bernardo del Castillo las tenía muy definidas. A través de escenas campestres y costumbristas, con animales de todo tipo, fue tejiendo con mucha paciencia y así, con la canilla, introducía los hilos que, cruzados y enlazados con los de la urdimbre, formarían la tela de verdaderas obras de arte que ahora cuelgan su casa y la de amigos y familiares.

Y de esta manera, con empeño y constancia, fue conformando lo que ha sido su vida, minuciosidad en el trabajo y en la entrega a su familia, encabezada también por esa compañera que supo esperar serenamente en Villoria tantos años criando a sus hijos, Juliana, su mujer. Ella y su larga descendencia son el tapiz más perfecto que ha logrado tejer en su vida. La tenacidad de un amor callado y firme.

Fotografías: Mercedes Corredera

  • El matrimonio posa delante de uno de los tapices pacientemente elaborados en Suiza