Jueves, 14 de diciembre de 2017

Incidente en la conferencia de Leopoldo López con el colectivo CEA

Miembros de seguridad del acto no permitieron la entrada al Salón de Grados de la Facultad de Derecho

Este lunes miembros del colectivo estudiantil CEA han intentado acudir al acto en el que estuvo Leopoldo López. Esta agrupación remitió un escrito con los hechos que ocurrieron y donde exponían que se les impidió el acceso al Salón de Grados de la Facultad de Derecho para asistir al acto público que se celebraba en el mismo, siendo la Universidad co-organizadora del mismo.

“Tras la negativa del vigilante de Seguridad a dejarnos pasar, argumentando que no había sitio cuando se veían butacas vacías desde fuera, ha salido uno de los responsables del acto que nos pidió escribir un correo al decano para poder acceder, algo ilógico al ser el moderador de la charla”, exponían.

Al final los componentes de este colectivo de estudiantes entraron en la sala y manifestaron su repulsa de que la Universidad dejara acoger “estos actos, de carácter antidemocrático”. Algunos asistentes al acto le recriminaron su actitud y decidieron abandonar el salón entre empujones.

Desde CEA denuncian la decisión de la Universidad y la actitud del Decano de la Facultad de Derecho.

Por ello, CEA emitió un comunicado en el que expresa lo siguiente:

“Desde el Colectivo Estudiantil Alternativo (CEA) vemos con preocupación la intervención de Leopoldo López Gil en la Facultad de Derecho el lunes 6 de junio. Sospechamos que al hilo de la misma puedan sostenerse posturas contrarias a la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela vigente en dicho país desde 1999 y aprobada en referéndum popular el 15 de diciembre de ese mismo año. Una Constitución en la que se reconocían por vez primera los derechos de los pueblos indígenas o el respeto al medio ambiente y en la que se reconocen los principios elementales que erigen a Venezuela como un Estado de derecho. Dicha Constitución reconoce, entre otras cuestiones, que las personas nacen libres e iguales en dignidad y derechos, se destaca la importancia de la justicia social y de respeto a los derechos fundamentales: soberanía nacional, democracia participativa, forma federal descentralizada, etc”.

“El hijo de Leopoldo López Gil, Leopoldo López Cruz, fue condenado por un tribunal venezolano por su participación en las protestas de 2014 en Caracas contrarias a dicho orden constitucional y en las que se registraron 43 muertos y más de 600 heridos según informa la propia BBC. La Universidad no debe ser un espacio para la defensa de personas cuyas acciones no respetan los Derechos Humanos fundamentales ni el orden constitucional establecido en las democracias liberales, regidas por el imperio de la ley y la soberanía popular. En este sentido, no entendemos cómo profesores como Ricardo Rivero, decano de la Facultad de Derecho, muy comprometido en otros asuntos que tañen al derecho internacional como el genocidio del llamado Estado de Israel sobre la nación palestina, se prestan a este tipo de actos. Recordamos cómo se nos denegó por este tipo de cuestiones un acto con el joven Alfon, sobre el que entonces no pesaba ninguna sentencia judicial o cómo múltiples facultades nos obligan a firmar que nuestros actos respetarán la legalidad en los contenidos de nuestros invitados e invitadas. A pesar de que sobre el padre de Leopoldo López Cruz tampoco pese ninguna sentencia judicial, sí que lo hace sobre su hijo, con cargos entendemos que graves como los de instigación pública, daños a la propiedad, incendio intencional y asociación para delinquir”.

“En este sentido, consideramos que el estado venezolano está viendo sometido a una agresión mediática con un fin muy concreto y que no es otro que derogar el orden constitucional vigente y sobre el que recae la soberanía de la nación venezolana, agresión llevada a cabo en el marco del intento de desestabilizar tanto a Venezuela como a otros estados de tinte progresista en la región- como Brasil- por parte de la oligarquía local, apoyada por intereses económicos extranjeros y que tienen como finalidad hacer caer por vías antidemocráticas el gobierno actual elegido en las urnas por los y las venezolanas. Las actividades de la Universidad en este sentido no pueden ser otras que las de defender las cartas magnas de las distintas naciones conforme al derecho internacional, o en todo caso, el fomento del diálogo y el entendimiento, así como no servir de altavoz, en ningún caso, para aquellos y aquellas que no respeten, como decíamos, el derecho internacional, los derechos humanos o la voluntad expresada en la soberanía popular a través de las distintas constituciones. Manifestamos, por ello, nuestro profundo rechazo a que dicho acto se celebre precisamente en la Facultad que debería defender con más ahínco todas estas cuestiones, así como en ningún otro espacio de nuestra Universidad”, finaliza el escrito.