Miércoles, 13 de diciembre de 2017

Cuentos clandestinos en Salamanca

Este año de nuevo participamos en el FACYL - Festival de las Artes de Castilla y León – con una propuesta original, innovadora y dirigida a todos los públicos: CUENTOS CLANDESTINOS. Del 1 al 5 de junio invitamosa cualquier curioso  a entrar en nuestra web www.unpuntocurioso.wordpress.com/clandestinos, rellenar el formulario correspondiente al día en el que quieren escuchar cuentos y  esperar hasta que el mismo día del evento reciban en su teléfono móvil la localización exacta para disfrutar de un montón de historias en rincones secretos de la ciudad de Salamanca. La repuesta de la gente está siendo abrumadora: más de cien inscritos cada día, de todas las edades, dispuestos a entrar en nuestro juego y recibir en su teléfono móvil un destino que les conecta directamente con los cuentos.

Nosotras hemos escogido las localizaciones ocultas con mucho mimo. Nuestra intención es destacar el potencial literario, artístico, natural y social que encierra Salamanca en rincones aún por explorar. El primer día escogimos la biblioteca del Campo de San Francisco, un precioso secreto del parque inaugurado en 1926 y que ha permanecido cerrado y escondido hasta hace unos meses. El segundo nos trasladamos hasta el Auditorio Verde, una reciente construcción del Ayuntamiento de Salamanca en el parque de Salas Bajas que se llenó de vida gracias a público de todas las edades. El tercer día nos escondimos en el patio trasero del Museo de Arte Contemporáneo de Salamanca, sacando fuera una mínima parte del arte que alberga dentro y que pueden disfrutar todos los salmantinos, aunque muchos no lo sepan. Y el cuarto… El cuarto es hoy y aún está por descubrir.

 

Con esta propuesta reivindicamos el carácter camaleónico de la lectura, su potencial como recurso unificador en el que la música, el entorno, la participación y la tecnología también tienen mucho que ver. La lectura como cultura contemporáneo que necesita a los lectores para terminar de definir sus muchos significados.

Estamos disfrutando mucho con la respuesta del público, pequeño y mayores, en familia y solos, algunos que repiten y otros que se suman sin saber muy bien a qué.  Disfrutamos con su sorpresa y su sonrisa. Y su ilusión, como la nuestra, se contagia y permite soñar con propuestas como esta, más abiertas, más globales, más cercanas.

¡Feliz domingo, curiosos!

Rebeca Martín