Sábado, 16 de diciembre de 2017

Educación, un reto por afrontar...

Nadie que utilice mínimamente la corteza cerebral y tenga sentido común pondrá en duda que la Educación es un pilar transversal imprescindible para el progreso y el desarrollo de cualquier Sociedad; sobre todo si se quiere conjugar su sostenibilidad con los avances sociales adecuados y justos para la mayoría. La Educación permite llevar unas relaciones interpersonales y sociales y cuando se adquiere además formación se posibilita una mejor y más efectiva integración laboral y social.

¿Qué ha pasado en España para que la Educación en todos sus niveles haya llegado a una situación tan lamentable?. Muchas son las causas y los factores; pero lo que parece evidente es que en las tres décadas de transición política, salvo el paréntesis centrista, no se ha fomentado porque los dos grandes partidos se han dedicado a utilizar la Educación con fines ideológicos y partidistas y con sus actitudes han contribuido a infravalorarla socialmente, dado que a muchos de ellos les faltaba Educación y suficiente formación para la envergadura de los proyectos en los que les habían colocado las urnas, que no la Sociedad, dado que las listas son cerradas. Como consecuencia de este devenir democrático se llevan excesivos cambios de del marco legal por falta de consenso y, por tanto, sin llevar a cabo lo fundamental, poner en valor la Educación, con mayúsculas.

La falta de un Consenso Nacional ha sido un lastre pesado y la gran diferencia entre el sistema sanitario y el educativo que ha conllevado dedicar la mayor parte de las energías sociales a los componentes superficiales y accesorios. Además, el excesivo populismo ha propiciado una inversión en infraestructuras sin verdaderas necesidades y a tratar de diferenciarnos entre los pueblos de España para dar significación a las diferencias cuando son muchas más las similitudes culturales.

Actualmente, somos presa del deslumbramiento de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación como si fuesen la solución para todo. Cuando en realidad son tan sólo unas herramientas que permiten acceder a la información y no a la formación. Muchos docentes y la mayoría de los discentes han caído en sus redes y dedican más tiempo a viajar por sus autopistas que al aprendizaje y a la formación que consiste en elaborar pensamientos, procesar información y analizar y retener contenidos y fundamentos.

La situación real es que la Sociedad dispone de muchísima información; pero su procesamiento no debe ser muy adecuado cuando ni somos mejores, ni más felices porque falla lo básico, aprender una forma de vivir y de afrontar los retos de la Vida con un estilo de vida basado en la inteligencia, la paciencia y un esfuerzo saludable y tranquilo. Porque aprender es un recurso que poseen los seres inteligentes para afrontar la vida, trabajar y progresar en un entorno tan cambiante como el actual, donde la información fluye tan deprisa que nos hace sentirnos insatisfechos por estar inmersos en una excesiva cantidad de datos y de información.

En resumen, ante los retos de la Vida hay dos formas básicas de responder. La primera, que suele ser la  más frecuente, es esconderse en casa o salir corriendo. La segunda, que es la que recomiendo, quedarse y luchar. Esta forma es la adecuada para los jóvenes universitarios en el contexto actual. Es decir, luchar a través del aprendizaje, la formación y la capacitación para cuando lleguen las oportunidades laborales, que llegarán, estar preparados para afrontarlas y aprovecharlas.

Por último, la posibilidad de vislumbrar un nuevo horizonte social, avanzado y moderno pasa poner en valor la Educación, la formación, la capacidad y el esfuerzo. Cuando así sea, de forma generalizada, estaremos en condiciones de avanzar conjugando el progreso, el desarrollo y la innovación con la necesaria sostenibilidad social, económica y financiera.

Mientras llega hay que estar tranquilos y ser inteligentes y tener paciencia.

 

 

JAMCA