Martes, 12 de diciembre de 2017

La lucha contra el comercio ilícito de flora y fauna silvestres centra el Día Mundial del Medio Ambiente

Ecologistas exige cumplir la legislación ambiental y lamenta que las propuestas del Gobierno “pintan un panorama aún más negro”
El auge del comercio ilegal pone en peligro la supervivencia de flora y fauna

"Si supiera que el mundo se ha de acabar mañana, aun así plantaría un árbol". Martin Luther King, Jr.

Este domingo, 5 de junio, se celebra el Día Mundial del Medio Ambiente, establecido por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1972 coincidiendo con la primera cumbre mundial sobre medio ambiente: la Conferencia de Estocolmo. Los objetivos de este evento anual son el aumentar la conciencia medioambiental, y fomentar la acción global en la protección del medio ambiente.

Ecologistas en Acción quiere destacar que estos objetivos están muy lejos de lograrse “por el incumplimiento generalizado de nuestra legislación ambiental por parte de las administraciones, local, autonómica, estatal y, también, europea” y hace un llamamiento para que de una vez por todas “cumplan la ley y acaten y hagan cumplir la legislación ambiental, lo que sería una buena noticia para nuestra salud y la de nuestro entorno”. Además, denuncian que las propuestas del Gobierno, con amnistías para generalizadas para los infractores ambientales y anuncios de rebajas en la protección, pintan un panorama aún más negro”.

El tema de este año es la lucha contra el comercio ilícito de fauna y flora silvestres, que erosiona la preciosa biodiversidad y pone en peligro la supervivencia muchas especies. De ahí que el lema de este año ‘Vuelvete salvaje por la vida’ anima a difundir la información sobre los delitos contra la naturaleza y el daño que hace.

Tolerancia cero para el comercio ilícito

El auge del comercio ilegal de productos de la vida silvestre está erosionando la biodiversidad de la Tierra, robando el patrimonio natural y llevando al borde de la extinción a especies enteras. La matanza y el contrabando también está socavando las economías y los ecosistemas, alimentando el crimen organizado, la corrupción y la inseguridad en todo el mundo.

Los delitos contra la naturaleza ponen en peligro a los elefantes, los rinocerontes, los tigres, los gorilas y las tortugas marinas. En 2011, una subespecie del rinoceronte de Java se extinguió en Vietnam, mientras que los últimos rinocerontes negros occidentales desaparecieron del Camerún el mismo año. Los grandes simios han desaparecido de Gambia, Burkina Faso, Benin y Togo, y otros países podrían seguirlos rápidamente. Las víctimas menos conocidas incluyen el Rhinoplax Vigil y los pangolines, así como las orquídeas silvestres y las maderas como palo de rosa, informa Naciones Unidas.