Domingo, 17 de diciembre de 2017

A Jesús Sánchez Herrero. In memoriam

Profesor de Derecho Penal de la Usal
“A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero

(Miguel Hernández)

 

 

 

Una desagradable sorpresa heló mi sangre la tarde del pasado miércoles: la triste noticia del fallecimiento de mi amigo Jesús Sánchez Herrero, que leí en la sección de ‘Las Arribes’ de este diario digital SALAMANCArtv AL DÍA.  Durante unos instantes me vinieron a la memoria infinidad de vivencias políticas experimentadas junto a él, fundamentalmente de los años 1995 a 2007, periodo que ocupé la Alcaldía de Mieza y también durante 6 años y medio el cargo de diputado provincial por la comarca de Vitigudino.

Este suceso es más que suficiente para que modifique mi columna semanal y para que desde la atalaya del Duero, el Mirador de la Code, recuerde, con el alma emocionada, a este ciudadano ejemplar que convirtió la política en el arte de lo que debe ser y no en el refugio del enriquecimiento personal que, por desgracia, otros muchos buscan incesantemente. Personas como Jesús deberían abundar más en la arena política de nuestro país para ensalzar una misión tan noble y digna como es el trabajo por el bien común.

Jesús siempre fue un amigo y compañero fiel, honesto, trabajador infatigable en su despacho de abogado por el día y dedicándose altruistamente a la política por las tardes y buena parte de las noches y los fines de semana, sobre todo en las interminables campañas electorales y, en el buen sentido de la palabra, parafraseando a Machado, “un hombre bueno”. De él, como de otros socialistas comprometidos de la comarca de Vitigudino, aprendí que no hay mayor satisfacción para un político honrado que trabajar para la consecución de los intereses generales de los ciudadanos de nuestros pueblos, de nuestra deprimida comarca que, por desgracia, tiene cada vez menos tejido productivo y menos habitantes, escuelas abiertas y médicos y una mayor proporción de jubilados y pensionistas.

Por otro lado, Jesús, aunque formó parte de la Ejecutiva Provincial del PSOE en Salamanca, siempre fue un político reflexivo y crítico que nunca se brindó a la “obediencia ciega” de la disciplina de voto y los intereses de partido, defendiendo en primer lugar las necesidades y peculiaridades de los pueblos de nuestra comarca. Sólo así se puede ejercer la política con mayúsculas, la que genera confianza en los ciudadanos.

Jesús, además, y aprovechando su condición de abogado, representó al PSOE ante la Junta Electoral de Zona de Vitigudino en todos los procesos electorales, de forma altruista y voluntaria, tramitando documentación de interventores y apoderados para las mesas electorales de los diferentes municipios y registrando las candidaturas para las elecciones municipales.

Aprovecho estas líneas para enviar un sincero y emocionado abrazo a los familiares y allegados de Jesús, trasmitiéndoles que ha sido un honor contar con su amistad, disfrutar de su presencia en infinidad de reuniones políticas a las que asistí y de sus buenos y sabios consejos.

El triste azar del destino hizo que se nos haya ido pronto, demasiado pronto. Y se ha ido como siempre anduvo en la vida: ligero de equipaje. Como los grandes personajes de la historia, los que se entregaron siempre solidariamente a los demás, lo que hace recordar aquéllos versos finales del poema Retrato, de Antonio Machado:

 
“Y cuando llegue el día del último viaje,
y esté al partir la nave que nunca ha de tornar,
me encontraréis a bordo ligero de equipaje,
casi desnudo, como los hijos de la mar”

 

            ¡Descansa en paz, compañero!