Martes, 12 de diciembre de 2017
Ciudad Rodrigo al día

Manuel Belda explica sus particulares ‘locuras’ por El Quijote

CIUDAD RODRIGO | En una subasta por Ebay, llegó a pagar 1.787€ por un ejemplar de El Quijote del año 1787

El coleccionista mirobrigense Manuel Belda Rivero fue el protagonista de la segunda cita de las Tertulias de la Fundación 2016, que están englobadas dentro del programa de actividades Más (que) Quijote impulsado para complementar la exposición Cervantes, Lengua del Alma del Seminario Diocesano.

En la sesión, desarrollada en la sala de la propia exposición ante una concurrida audiencia, Manuel Belda explicó su particular relación con El Quijote, del que ya tiene 635 ediciones, equivalentes a 1.000 volúmenes (el que más volúmenes tiene es uno de 38). Asimismo, tiene toda una variedad de objetos sobre El Quijote: llaveros, cromos, ceniceros, cupones de racionamiento de después de la Guerra o ajedreces.

Según relato, en su casa había un Quijote que fueron leyendo casi todos en su familia. Con el paso de los años, fueron llegando hasta sus manos varios ejemplares más hasta que, hace unos 20 años, cuando tenía 15-20 ejemplares, decidió tomarse en serio la cuestión de coleccionar Quijotes. Según relató, el momento clave fue cuando un canónigo de Navarra le vendió un Quijote antiguo, tras venderle previamente ese mismo canónigo una versión microscópica del año 1900, a la que llama Quijotín.

De salida, únicamente buscaba ejemplares en español y contemporáneos, pero poco a poco fue ampliando su colección, con ejemplares en castellano más antiguos, y con volúmenes en otros idiomas (actualmente tiene Quijotes en 40 idiomas diferentes).

Respecto al modo de conseguirlos, antes tenía una relación directa con su bibliotecario, pero “con Internet [y especialmente con Ebay] cambió todo”, ya que ha tenido la oportunidad de localizar todo tipo de ejemplares, e ir pujando por ellos, convirtiéndose “en un vicio” -en principio se conformaba con tener 100 ejemplares-, que le ha llevado, por ejemplo, a poner el despertador de madrugada a la hora en que finalizaba una puja en Ebay para ver si se había quedado un ejemplar. Dentro de estas pujas, relató que una vez llegó a pagar 1.787€ por un ejemplar justamente de un número idéntico: el año 1787, siendo el primero que tenía del siglo XVIII.

Como Manuel Belda apuntó, se trata de “una interminable aventura, porque nunca se va a dejar de imprimir” el Quijote. Eso sí, en la actualidad ha decidido apostar por la calidad de los ejemplares comprados más que por la cantidad.