Miércoles, 13 de diciembre de 2017
Béjar al día

Ocho heridos tras hundirse parte del suelo de cristal del Museo Judío de Béjar

BÉJAR | Una excursión del Club de los 60 se encontraba en el lugar cuando se ha producido el accidente y cinco heridos por cortes han sido atendidos en el hospital sin que ninguno revista gravedad

Pavimento acristalado de la sala de proyecciones del Museo Judío

Se ha producido un accidente en el Museo Judío de Béjar al romperse el suelo acristalado de una de las salas, resultando heridas ocho personas, cinco de ellas con cortes por cristales, de diversa consideración, aunque ninguna grave, que han sido trasladados al Hospital Virgen del Castañar donde se les ha atendido.

Los hechos han ocurrido poco antes de las dos de la tarde, después de que la una excursión de 50 personas del Club de los 60, fuera recibida por el director del museo, Antonio Avilés, que llevaba toda la mañana en dicha sala preparando el DVD de los conversos que se iba a proyectar y sin notar ninguna anomalía.

Tras el recibimiento, el grupo se quedó con la guía del museo y fue cuando se produjo la rotura del pavimento acristalado de la sala de proyecciones, el director fue avisado inmediatamente después de ponerlo en conocimiento de los servicios del 112 que se personaron enseguida para atender a los heridos. Éste a su vez avisó al Concejal de Obras, al Alcalde como presidente del Patronato del museo y a los servicios técnicos del Ayuntamiento que también se presentaron en el escenario, junto a la Policía Nacional, la Policía Local y miembros del Parque de Bomberos que ya se encontraban en el lugar.

Antonio Avilés se personó en el hospital para interesarse por el estado de los heridos y mostrarles su apoyo y condolencias por lo ocurrido, comprobando que los cinco que habían sido trasladados hasta allí, estaban bien tras una cura de urgencia y esperando a ser atendidos, sin que ninguno haya precisado ser ingresado, asegurándoles además, que el seguro del museo cubrirá todos los daños.

El arquitecto municipal ha valorado el siniestro, señalando que posiblemente se deba a que los anclajes no fueran suficientes, pese a haber estado puestos durante 12 años sin haber tenido problemas y soportando peso de muchas personas que en multitud de ocasiones han estado concentradas en lo que es la sala de proyecciones del museo. En esta primera valoración de urgencia el director se ha mostrado partidario de condenar el pavimento de cristal para evitar futuros accidentes, sin embargo, el arquitecto es piensa que no sería necesario y se puede mantener aunque asegurado con muchos más travesaños.

La fortuna ha querido que la rotura se haya producido en la zona en la que el foso sólo es de un metro de profundidad, pues también existe un profundo pozo, bajo el pavimento de cristal, que no se ha visto afectado.