Lunes, 11 de diciembre de 2017

OCU exige que se implemente el etiquetado neutro para el tabaco

Las cajetillas dejan de ser soporte para la publicidad y aumenta la eficacia de las advertencias sanitarias

Cada 31 de mayo la Organización Mundial de la Salud (OMS) promueve el “Día Mundial Sin Tabaco”, un aniversario que nos recuerda que se debe avanzar en la lucha contra el tabaquismo y se deben promover hábitos saludables. Este año 2016 la OMS hace un llamamiento específico a todos los países para que promuevan el empaquetado neutro o genérico de los productos de tabaco.

OCU se ha manifestado repetidas veces a favor del empaquetado neutro porque está demostrado que influye en la reducción del consumo. Al prohibirse el uso de logotipos, colores, imágenes de marca o información promocional sobre el envase, las cajetillas dejan de ser soporte para la publicidad y promoción de las marcas de tabaco y aumenta la eficacia de las advertencias sanitarias que se deben incluir. Con el empaquetado genérico los nombres de la marca y el producto se presentan en un formato estándar.

Australia fue el primer país que lo implementó en diciembre de 2012, pero ya son varios los países que han aprobado leyes similares, entre ellos, en el ámbito de la Unión Europea, Francia, Irlanda y Reino Unido han transpuesto ya la Directiva del “tabaco” a sus legislaciones nacionales. España se ha adherido al Convenio Marco de Control del Tabaquismo de OMS que incluye tanto la promoción del empaquetado genérico como la necesidad de campañas regulares en los medios de comunicación que adviertan de los riesgos del tabaco para la salud, pero por desgracia ha incumplido con su obligación de trasponer la Directiva europea sobre Tabaco.

El empaquetado genérico no es la única medida que se reclama en relación al tabaco desde OCU. En una encuesta hecha pública en agosto de 2015, OCU puso de manifiesto el flagrante incumplimiento de la vigente ley 42/2010 al respecto de los espacios públicos sin humo. En concreto, muchos establecimientos de hostelería se están valiendo de ardides para saltarse la norma, como la instalación de terrazas cerradas en las que se permite fumar pese a que la ley establece claramente que en el interior de estas no se puede fumar si están cubiertas en el techo y al mismo tiempo rodeadas por más de dos paredes, sean estas permanentes o de lona, no se puede fumar.

Según los datos de OCU, el 87% de las terrazas visitadas violaba la ley. OCU exige al Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad y a las autoridades sanitarias de las comunidades autónomas que impulsen de forma decidida y sin medias tintas medidas para poner fin a estos incumplimientos.

OCU reclama también que España haga sus deberes y proceda, en aquellos aspectos en los que todavía no lo ha hecho, a la transposición de la Directiva europea sobre tabaco vigente desde mayo de 2014 y aplicable desde el pasado 20 de mayo de 2016.

La Directiva, cuyos avances en opinión de OCU son un paso pero claramente insuficientes, prohíbe los cigarrillos y el tabaco de liar con aromas característicos y estandariza el tamaño y el contenido de los avisos de salud en las cajetillas de tabaco, obligando a que incluyan imágenes informativas sobre sus efectos nocivos y a que cubran el 65% de las caras frontal y trasera del envase, así como el 50% de las caras laterales.

También prohíbe los paquetes de cigarrillos finos, los paquetes de diez cigarrillos y cualquier otro tipo de elemento o peculiaridad promocional. Ya no podrán hacerse referencias a efectos positivos sobre el estilo de vida, el sabor o los aromas, ni ofertas especiales, ni se podrá sugerir que un determinado producto es menos nocivo que otro, ni que ha mejorado su biodegradabilidad u otros beneficios para el medio ambiente.

OCU solicita a las autoridades sanitarias españolas que promuevan y adopten medidas claras y contundentes en la lucha contra el tabaquismo. Si bien es cierto que el mejor conocimiento de los efectos nocivos del tabaco y las mejoras normativas de pasadas legislaturas están consiguiendo que, poco a poco, disminuya el número de fumadores activos, por desgracia el tabaco sigue ocasionando miles de muertes al año en España.

Recientemente se publicaban las cifras del año 2012 donde por desgracia se alcanzó un máximo histórico: más de 60.000 personas fallecidas. Es importante recordar que cuando se trata de efectos asociados al tabaco, la muerte llega muchos años después de que se haya iniciado el consumo.