Sábado, 16 de diciembre de 2017

El caso de Giulio Regeni: se busca verdad y justicia

“Era un joven serio, inteligente, determinado y solidario. No era simplemente italiano, sino un ciudadano del mundo”: así lo describen todos.

 

Autora: Salvina Ferrra, defensora de los Derechos Humanos

Giulio Regeni desde niño se distinguió por sus peculiares actitudes: todavía menor de edad, se mudó para estudiar en Nuevo Mexico (EEUU) y después en el Reino Unido. Tras haber trabajado por la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial, actualmente estaba consiguiendo un doctorado en el “GirtonCollege” (Cambridge, Reino Unido) y se encontraba en Egipto para hacer una investigación sobre los sindicados independientes egipcios  en la Universidad Americana del Cairo.

    Su historia adquirió un cierto renombre internacional desde su desaparición, el 25 de Enero 2016, día que coincidió con el quinto aniversario de la revolución del 2011, con la que se acabó el régimen de Mubarak y con la que se empezó la conquista del poder por parte de los “Hermanos Musulmanes”, derrocados después de un año y medio y declarados ilegales por el nuevo régimen del general Al Sisi. Es decir, una situación bastante turbulenta y que pareció desde el principio no sólo una coincidencia. El Departamento de la Farnesina (el Ministerio de los Asuntos exteriores italianos) se movilizó pronto para colaborar con su homólogo egipcio y saber que había sido del joven.

    Desgraciadamente fue encontrado su cuerpo sin vida el 3 de Febrero de 2016 en una zanja en la autovía que conecta El Cairo con Alejandría, con evidentes y claras señales de tortura. Funcionarios egipcios declararon primero que la muerte del italiano de 28 años se debió a un accidente de coche, luego dijeron que su muerte se debía a motivos personales. Después del descubrimiento de sus documentos personales, se presumió que su fin estaba conectado a un grupo de criminales especializados en robar extranjeros, tesis que no convenció para nada a los funcionarios italianos.

    Desde entonces hay una verdadera crisis diplomática entre Italia y Egipto, que culminó, el 9 de Abril 2016, con la llamada a Roma para consultas del embajador italiano en El Cairo, Maurizio Massari. Esto fue debido al fracaso del encuentro romano entre los investigadores italianos y los egipcios, que llevaron consigo dossiers “incompletos y decepcionantes”. De hecho, la investigación sobre su muerte se está cumpliendo al mismo tiempo y de manera separada en Italia y en Egipto y las dos versiones todavía no coinciden. Italia no excluye que estén implicadas instituciones egipcias en el caso porque Giulio escribía sobre actividades sindicales nacionales, informaciones que podrían haber sido interceptadas por los Servicios Secretos Egipcios. Las universidades, desde el gobierno del general al Sisi, están bajo una estricta vigilancia por las fuerzas de seguridad y según esta hipótesis, Regeni podría ser víctima de un  conflicto entre diferentes aparatos de seguridad del Estado.

    Aparte de la cuestión puramente judicial, el caso de Giulio Regeni, ahora declarado por muchos países como víctima de tortura, se está difundiendo aún más y se está convirtiendo en un caso internacional, emblemático en la lucha a favor de la libertad de expresión y sobretodo contra los malos tratos.

    Hay una protesta de más de 4.600 académicos que firmaron una petición para pedir una investigación sobre su muerte y sobre los numerosos desaparecidos que hay en Egipto cada mes.

    Ya el 10 de Marzo 2016 el Parlamento europeo en Estrasburgo  aprobó una propuesta de resolución con la que los eurodiputados “piden a las autoridades egipcias que ofrezcan a aquellas italianas todos los documentos y las informaciones necesarias para permitir una investigación conjunta rápida, transparente e imparcial sobre el caso Regeni”.

    Amnistía International Italia, junto con el periódico italiano “La Repubblica”, desde el 19 de Febrero se han puesto ellos mismos en la línea a favor del descubrimiento de la verdad, lanzando una campaña llamada “Verità per Giulio Regeni” (en inglés: “Truthabout Giulio Regeni”). AI en su comunicado dice a este respecto: “(…) Cualquier versión  alejada de la verdad demostrada y reconocida de manera independiente, que ha de alcanzarse también con la preciosa contribución de las mujeres y de los hombres que en Egipto intentan todavía ocuparse de los derechos humanos, no obstante la fuerte represión a que están sujetos, debe ser rechazada”.

   Amnesty International Italia participó en el sit-in, organizado por la asociación “Antigone” y por la “Coalición Italiana Libertad y Derechos Civiles” el jueves 25 de Febrero (un mes después de su desaparición) frente a la embajada egipcia en Roma.

    Otras manifestaciones se han hecho y otras están programadas: entre estas, la del fin de semana de 23 a 25 de Abril, cuando la Primera y la Segunda División de fútbol italiano salieron al campo con la pancarta de la campaña.

    No podemos quedarnos callados, hace falta la verdad: toda la comunidad internacional tiene que apoyar esta campaña, esta lucha, para que salga fuera la realidad de las cosas, para que se haga justicia.

    Giulio Regeni, el ciudadano del mundo por excelencia, representará a todos los que, como él, han sido víctimas de torturas y de malos tratos en lugares donde no se respetan las libertades y derechos fundamentales.