Domingo, 17 de diciembre de 2017

Un año de ¿nuevo? Ayuntamiento.

Estamos de balance al transcurrir un año desde las últimas Elecciones Municipales, una cuarta parte del mandato que llegara hasta 2019. A diferencia de lo ocurrido desde 1995 ahora tenemos cuatro grupos políticos. La falta de un acuerdo de gobierno, que no de facto, para una mayoría absoluta ha dinamizado la actividad municipal, con iniciativas interesantes de los grupos no gobernantes. Se ha recuperado al Pleno como espacio de debate, confrontación y toma de decisiones; aunque el Partido Popular, tan respetuoso con las decisiones políticas, suele pasar olímpicamente de ellas.

Decía de facto puesto que, como el mismo Alcalde reconocía en su toma de posesión, “hemos comprobado que compartimos unas bases de programa y unos objetivos comunes con el partido Ciudadanos, al que agradezco su disposición al diálogo para alcanzar un acuerdo.” Acuerdo de investidura, pero demasiadas veces coinciden para no cambiar. Como en la Comisión de Contratación con Ciudadanos al frente, que parece una extensión del PP, y su lentísimo avance hacia la transparencia.

Fernández Mañueco decía que “dialogaré con todos, desde la moderación y la búsqueda de acuerdo, escucharé con la máxima humildad para impulsar toda propuesta de mejora y trabajaré con todos para consolidar una participación cada vez mayor en Salamanca.” Aunque, como con el Consejo del Dialogo Social, parece que sólo con amiguetes y allegados. La más que preocupante situación de la ciudad, motor de la provincia, no ha provocado una acción frenética de toda la sociedad salmantina, liderada por el Ayuntamiento, para revertir la pérdida de actividad económica, empleo y población, ni la pobreza y el envejecimiento. A pesar de que “nuestra obsesión seguirá siendo generar oportunidades, crear empleo y facilitar la vida de las salmantinas y salmantinos.”. Quedan 3 años.

Recordemos aquello de “Este bastón representa mi compromiso y mi obligación como alcalde en la defensa del interés general, de las mujeres y los hombres de la ciudad de Salamanca.” Pero en el Multiusos a alguien, su gestión está privatizada, se le ha olvidado el mantenimiento y hemos de invertir 1,5 millones de euros públicos para arreglarlo. Por no hablar de los 7 millones que precisan las piscinas municipales, cuya gestión también está privatizada, que a alguien se le olvido de requerir a la empresa, con seguro “desaparecido” y todo. O el extraño y gravoso contrato de La Aldehuela, por no extenderme.

Y la política de vivienda, en la era del desahucio, para aquellos que peor lo pasan sigue siendo inexistente. En realidad la política urbanística pretende continuar como siempre, favorecer a unos pocos en perjuicio de la mayoría. Los tribunales han tenido que recordar que regalar miles de metros cuadrados de edificabilidad a empresas privadas por nada no es de interés general. Sólo por esto, el gobierno municipal debería haber cambiado de color político. Necesitamos cada vez más imperiosamente una nueva forma de gobernar, desde el acuerdo y el consenso de los que suman15 frente a los 12 del inmovilismo. ¿Por qué algunos no se atreven?. Por cierto, el crecimiento de la ferocidad de las críticas a Ganemos Salamanca sólo indica que van por buen camino.

Aunque no comente desde hace tiempo, sigo con preocupación la “apuesta” ferroviaria del PP, esa extraña Alta Velocidad que prometía poner Madrid a 90 minutos de distancia. Parece en realidad una nueva lotería, ¿a ver a quien lo toca el retraso y cuánto dura este?. Como ejemplo de la eficaz gestión del Partido Popular no está mal, ¿a estos es a quien confiamos que resuelvan la crisis?. No me extraña que la emigración haya vuelto, cada vez se parece esto más a un sálvese quien pueda.