Sábado, 16 de diciembre de 2017

Cartas de los lectores

Envejecer aprendiendo

El envejecimiento activo es un proceso vital que supone una continuidad del desarrollo personal consistente en ayudar a las personas mayores a que se mantengan activas participando en el mercado laboral profesional, así como participando en otras actividades productivas no remuneradas (como la prestación de atención a los miembros de la familia y el voluntariado) y a compartir su experiencia. En definitiva, es continuar desempeñando un papel activo en la sociedad, llevando una vida lo más saludable, independiente, segura y satisfactoria a medida que se envejece. Lo anterior, junto a otras medidas de acceso a la salud, la seguridad de las pensiones y el aprendizaje permanente, contribuirá a que los mayores puedan vivir vidas independientes, saludables y seguras, coadyuvando a que los sistemas de bienestar público sean más sostenibles. Cada vez se encuentra más extendida la convicción de que la educación es uno de los pilares fundamentales de los derechos humanos, de la democracia, del desarrollo de los pueblos y de la paz, valores a los que las instituciones no permanecen ajenos. La UNESCO, en 1999, en su informe anual sobre la educación para la sociedad del milenio a punto de comenzar, lo titulaba: “La educación encierra un tesoro”. Y el coordinador de expertos sobre educación de aquella época, Jacques Delors definió perfectamente lo que debía ser el eje crucial en el futuro: “La educación es de todos, para todos y a la largo de toda la vida”. Por lo tanto, el envejecimiento activo debe ser marco de referencia para el diseño de políticas dirigidas a las personas y a los grupos de población, con el objetivo de optimizar las oportunidades para la salud, la participación, la seguridad y el aprendizaje a lo largo de la vida, con el fin de mejorar la calidad de vida durante el envejecimiento. La educación es un proceso que dura toda la vida. Que se puede aprender a cualquier edad es obvio, la agilidad, memoria, agudeza sensorial, etc; pueden contrarrestarse con otras posibilidades que se logran con los años: tiempo, curiosidad, experiencia, constancia, etc. En este sentido, mañana 27 de mayo, tenemos el honor de graduarnos en el histórico Paraninfo de la Universidad de Salamanca, con presencia de autoridades universitarias, civiles, profesores, alumnos y familiares, durante tres cursos hemos asistido a las clases con el deseo de conocer y aprender materias que, en muchos casos, no habíamos tenido oportunidad de estudiar durante aprendizaje infantil, juvenil o en nuestra la vida activa profesionalmente. La ilusión con la que acudimos ha superado las limitaciones biológicas que nos pone la edad; de alguna forma, hemos hecho frente a la sensación que tienen muchos mayores de estar en retirada: “a mi edad para qué” En este sentido, durante estos tres cursos hemos podido conocer, estudiar y trabajar sobre un abanico amplio de materias concretadas en asignaturas variadas que trasversalmente nos han llevado a tratar muy diversos temas: Comunicación Interpersonal, Literatura española, Política y sociedad, Filosofía, Psicología, Igualdad, Historia de la Comunidad de Castilla y León, también de la de España centrada en el siglo XIX, Nociones básicas de Derecho, Ecología y Medio Ambiente, Cooperación, Arqueología, Sociología, Patrimonio de Castilla y León, Tradiciones Culturales de Castilla y León, Salud y Calidad de Vida, Nutrición y Dietética, Nociones de Economía, Historia de la Ciencia, Biología, Neurociencias, Matemáticas para la vida diaria, Informática, etc. Además de las clases, también hemos asistido a conferencias y Monográficos de contenido muy diverso: Patrimonio de Salamanca, Arquitectura tradicional y paisaje salmantino, Pensiones, Cristalografía, El vino como alimento, La Geología y el vino, Células madres: nuestro futuro, Desafío del calentamiento global y las necesidades energéticas, La Fiesta de los Santos, el culto a los muertos y las costumbres funerarias, La Sociedad a través de la Fotografía, Cine, Pintura (Goya, Murillo, Picasso, Dalí), Los Secretos del Arte Contemporáneo, La Violencia y qué hacemos con ella, Problemas y Retos de la Población Salmantina, Historia de la Universidad, Amenazas a la Seguridad Global y la amenaza Yihadista, Dermofarmacia y cuidados de la piel, Las Matemáticas como ofrenda a los dioses en la cultura japonesa, Lectura y comunicación emocional, han sido algunas de ellas. Así mismo, se han desarrollado otras actividades que, aunque hayan tenido una participación más reducida, también han contado con la aceptación de buen número de alumnos: Canto, folklore, Gimnasia, inglés, Teatro, Taller de lectura, visitas por la ciudad, al edificio histórico de la Universidad, etc. En este capítulo no podemos olvidarnos de las excursiones propiciadas por la Asociación de Alumnos y ExAlumnos que nos ha permitido desplazarnos y conocer diversos lugares de nuestra geografía peninsular: La villa romana de la Olmeda, Plasencia, la ciudad romana de Cáparra, Central Nuclear de Almaraz, Cáceres, Oporto, La Mancha han sido algunos de los lugares que hemos podido visitar; sin olvidarnos del intercambio con otras Universidades, como ha sido el reciente con el programa Universitario de Mayores de Extremadura en Badajoz. También ha sido una oportunidad de conocer a nuevas personas, nuevas formas de pensar y ver la vida. Para no pocos, según expresión escuchada, después de la pérdida de la pareja, la Universidad de la Experiencia “me ha dado la vida” En estos momentos, como no puede ser menos, quiero expresar mi gratitud y reconocimiento a las Instituciones promotoras del Programa Interuniversitario de la Experiencia: Universidad de Salamanca, Ayuntamiento y Junta de Castilla y León, a las que pido incremente su aportación y esfuerzo. Las gracias son extensivas todos los profesores que han compartido sus valiosos conocimientos con nosotros. Obviamente, no podemos olvidarnos de las personas de la Universidad que más próximas a nosotros han estado y coordinaron con dedicación y acierto el Programa Interuniversitario de la Experiencia de la USAL: José Manuel Muñoz, Sara Serrate y Javier Alba. Salamanca, 26 de mayo de 2016 Fdº.: Juan Antonio Martín