Jueves, 14 de diciembre de 2017

Recordatorios de un buen fútbol...

Este fin de semana se celebrará la final de “Champions League”, Real Madrid y Atlético de Madrid, en Milán, Estadio San Siro… Es la segunda vez en tres años que se repetirá semejante partido. Dos estilos, dos culturas, dos aficiones distintivas, dos maneras diferenciadas de jugar para llegar al éxito… Pero, a priori, todo son conjeturas y opiniones de quién puede ser el ganador, o el perdedor… Sin embargo, esa es la virtud del fútbol, nada está escrito y la suma de “momentos” decidirán el combate deportivo…

En mi libro “La Ignorática y el fútbol” escribía yo pasajes como éste: “El fútbol es hermoso, es épico pero también lírico… Todos los técnicos decimos que el balón siempre debe acariciar la hierba “sin arrastrarse”, eso forma parte del mejor fútbol en un partido real…” Hasta Desmond Morris se preocupa del fútbol: “El centro de todas las actividades de la Tribu del Fútbol es el balón. En tanto objeto material, su principal propiedad es la “movilidad imparcial”. Al ser una esfera inflada, se traslada en cualquier dirección con la misma capacidad de respuesta, y su velocidad y trayectoria dependen exclusivamente del modo en que se impulsa…”

Son delicias literarias sobre el fútbol: “Dumbé, el niño negro, se quedó parado ante la pelota que tal vez un Papa Noel blanco había depositado ante la casa familiar… era preciso “apoderarse” del balón, quitarle su independencia y su vida. Así aprendió a dominarlo y a amortiguar su fuerza… debería saber “guardarle”; para ello aprendió a regatear y a conducir la pelota… descubrió que podía y debía “ceder” el balón, liberarlo en beneficio de un compañero a quien dirigiera su pase, o en provecho propio, mediante el tiro, último acto supremo del fútbol”. (Jean Philippe Rethacker). Los relatos sobre fútbol son más limitados que las opiniones. Es más difícil escribir que opinar, quizás esto sea menos responsable. Porque “el fútbol es búsqueda. Es encuentro. Es disfrute. Es elección para después abandonarse al éxtasis si el partido fue bien jugado o para aquel regate sutil que perdura aún ene el recuerdo”. Sinceramente, es lo que espero en el partido del próximo sábado. El resultado debería ser la consecuencia de un fútbol bien jugado, solo un equipo será feliz por la victoria pero que ambos lo sean por la manera de jugar.

Salamanca, 26 de mayo de 2016.