Jueves, 14 de diciembre de 2017
Las Arribes al día

Hay gomina…, y hay gomina

ANTONIO VICENTE / Juez Internacional Canino  
Mario Conde, último de la saga de delincuentes engominados que ha entrado en prisión

Estaba yo hace unos días leyendo,  tan ricamente,  (así decía mi madre) un artículo  en este mismo medio, firmado por  uno  de los colaboradores habituales , cuando, mientras leía cómo el  autor explicaba la sacudida que había notado al ver en televisión una  noticia referida a la detención de un líder sindicalista noté yo similar sacudida al comprobar que hacía referencia a un dato que  sentí  próximo a mí y también, a la vez , me sobresalté.

Dicho autor, al referirse a determinados delincuentes de máxima actualidad les denomina  “corruptos de gomina”, olvidando las denominaciones anteriores más extendidas y populares,  de “guante blanco” o de “cuello blanco”. Es razonable  que ahora se les llame “de gomina” pues son muchos, con mucho poder en otros  tiempos, y famosos los que se ponen el gel  transparente  en su cabeza, y salen casi a diario en televisión por sus idas y venidas a Suiza, por sus  andanzas delictivas, por sus  entradas y salidas de los juzgados y por sus  entradas y salidas de la cárcel, con una afición compartida y desmedida por todos ellos, la pintura…, siempre blanqueando.  Un exbanquero y un extesorero quizás sean los máximos exponentes de esta “gomina corrupta”, pero no los únicos, por desgracia. Son tantos que estos dan ya denominación al total de ellos.

Me sobresalté, decía antes, porque somos muchos más los que también utilizamos el fijador y nada tenemos que ver con semejantes personajes ni con sus delictivas actividades y no sería justo que ahora cada vez que se nos vea se nos vaya a relacionar con partido político alguno y menos con imputados (ahora investigados), juzgados y cárcel.

A algunos mientras el paso de los años nos va sosegando, la aparición de canas que llega paralela a dicho paso nos hace, en cambio,  el cabello más revoltoso e indómito, y la gomina es la solución para poder seguir llevando el tupé y la imagen de siempre.

Quizás  estos  corruptos de gomina marquen  estilo y este gel se relacione ya siempre con sus tropelías, pero  no entendería  que fuese  así, al fin y al cabo por 2,50 € , más o menos, en el Súper te haces con un tubo y dura mucho tiempo,  un producto asequible al alcance de cualquiera sin que dañe de manera importante  la economía de cada uno,  nada que ver con los lujos que estos impresentables pueden darse tras delinquir  lo que presuntamente han delinquido.

Como quiera que en esta sociedad los que sobran son ellos, nos resistiremos a cambiar nuestra imagen en la esperanza de que la justicia se multiplique en su persecución y sea implacable con todos ellos de modo que cuanto antes la “gomina corrupta” esté a buen recaudo donde debe estar que es la cárcel y quede en la calle solamente la de tantos y tantos ciudadanos que solo aspiramos a trabajar dignamente y ser útiles  a una sociedad que no se merece el azote de esta plaga de corrupción, precisamente de aquellos que debieron dar ejemplo de honradez por encima de todo y ya vemos como lo han dado.