Sábado, 16 de diciembre de 2017

Castilla y León creará unos 30.000 empleos hasta 2017 con un crecimiento del 2,4% anual

El estudio revela que la incertidumbre puede restar hasta ocho décimas al crecimiento
Buen momento para la economía de Castilla y León

La economía marcha bien, con un crecimiento que, en el caso de Castilla y León se encuentra "claramente por encima de la media histórica", pero conviene tener en cuenta algunos matices. El agotamiento de los vientos de cola que impulsaron la demanda interna en 2015 (abaratamiento del petróleo, estímulos económicos del BCE) cada vez se nota más y los factores que favorecieron el consumo privado (rebaja del IRPF, mejora de la riqueza financiera) no muestran la misma capacidad de empuje de hace un año. A ello se unen la moderación del gasto público y el hecho de que la inversión privada sio bien continúa creciendo, también emite señales dubitativas debido a la incertidumbre sobre las medidas de política económica. El servicio de estudios BBVA Research calcula que la repetición de las elecciones y la falta de claridad sobre quién gobernará España a partir del segundo semestre del año "podrían estar costando ya 0,3 puntos porcentuales de crecimiento en 2016 y 0,5 puntos más en 2017". Si sumamos la fragilidad del comportamiento del entorno exterior y la pérdida de potencia de las medidas de política monetaria, los riesgos a la baja empiezan a ser motivo de preocupación.

En cualquier caso, BBVA Research estima que la economía de Castilla y León continuará creciendo de cara a los próximos años, y prevé que el PIB se incremente un 2,4% tanto en 2016 como en 2017. Estas previsiones permitirán crear algo más de 30.000 empleos en el bienio y reducir la tasa de desempleo hasta el entorno del 15% al final del año 2017. Así lo han señalado Miguel Cardoso, economista jefe de España, y Yolanda Martínez-Bajo, directora de la Territorial Noroeste en la presentación del informe de situación de Castilla y León correspondiente a 2016.

En la comunidad autónoma, el informe aprecia que "la política fiscal pasará de ligeramente expansiva a neutral en 2016, como consecuencia de una moderación en el crecimiento de ciertas partidas del gasto público". De mantenerse la senda de control del gasto vista en los primeros meses de 2016, Cardoso ha explicado que la Junta no debería tener problemas para cumplir con el objetivo de gasto acordado. "Continuar con el proceso de consolidación fiscal es importante, ya que el incumplimiento del objetivo de déficit tiene costes", ha advertido.

Por otro lado, los expertos de BBVA consideran que Castilla y León necesita impulsar la mejora del nivel educativo, que define que "principal activo de las empresas y de la sociedad". Así, recomienda que se tomen medidas contra el abandono escolar que contribuyan a eliminar el desajuste entre oferta y demanda por nivel educativo, y y que se combata la excesiva segmentación de la formación. "Es clave para acelerar el aumento del capital humano, particularmente en los jóvenes en una región que, además, se enfrenta a las dificultades de una pirámide poblacional más envejecida", señala.

El informe Situación Castilla y León señala que "en el segundo trimestre del presente año la economía regional estaría creciendo a un ritmo cercano al 0,6%, encadenando ya seis trimestres consecutivos de crecimiento por encima de este umbral". La demanda interna sigue siendo el motor de este progreso, aunque lo hace a un ritmo inferior al de trimestres anteriores. Según las estimaciones de BBVA Research, la economía castellana y leonesa "debería tratar de seguir canalizando su actividad hacia un modelo más orientado hacia la demanda externa, pero buscando una mayor diversificación y reduciendo su dependencia de algunos sectores clave", en especial la automoción.