Jueves, 14 de diciembre de 2017

Salesiano San José viaja a Finlandia con su programa Erasmus+

En el proyecto participan ocho profesores de diferentes secciones; Primaria, Secundaria y Ciclos Formativos de Grado Superior
Dos profesores del centro han visitado el país nórdico

Durante el periodo 2015-17, el Colegio Salesiano San José de Salamanca, está  inmerso en el desarrollo un Proyecto Europeo de Movilidad Escolar,  KA1, denominado “Opening doors to Europe”, coordinado por la profesora  de inglés, Pepi Corral y en el que participan 8 profesores de diferentes secciones; Primaria, Secundaria y Ciclos Formativos de Grado Superior.

Erasmus+ pretende apoyar las políticas europeas y nacionales en todos los ámbitos de la educación y la formación a través del valor añadido que supone la internacionalización y ofrecer mayores posibilidades de movilidad y cooperación europeas a miles de instituciones y personas de nuestro país.

Este proyecto  Erasmus+  se presentó teniendo en cuenta todo lo que nuestro Centro ha estado trabajando en los últimos años: una apuesta por el cambio y la innovación en todas las facetas educativas. Así habíamos iniciado una  extensa  y  variada  formación  de  todo  el  profesorado  del  centro de Primaria y ESO  que  comprende diversos campos como la metodología,  programación, evaluación, el uso los dispositivos digitales en el aula, además de la actualización lingüística  por parte del profesorado en lengua inglesa ya que, toda la sección de Primaria es bilingüe. También desde los Ciclos formativos de Grado Superior se está viendo la necesidad de formar  al profesorado  para que nuestros alumnos puedan en un futuro próximo, realizar las prácticas de FCTs en  algún país Europeo.

Este proyecto logrará seguir profundizando en todo ello, permitiendo movilidades a varios  países europeos como Reino Unido y Finlandia donde el profesorado de dichas tres secciones se formará en diversos aspectos relacionados con nuevas metodologías, CLIL, English business, etc; además de crear lazos con centros y profesores de otros países con el fin de realizar futuros proyectos en común donde nuestros alumnos puedan tener acceso a periodos de docencia  en colegios europeos y  realización de prácticas en empresas extranjeras.

Para comenzar estas movilidades, dos profesores de Salesiano San José  han viajado a Finlandia a la ciudad de Helsinki en el mes de abril para visitar centros  escolares y poder conocer de primera mano  el sistema educativo Finlandés, además de visitar colegios y tener la oportunidad de hablar  e entrevistarse tanto con profesores como con autoridades encargadas de la labor educativa de este país.

¿Por qué Finlandia?

Aureolada de prestigio por sus resultados en las evaluaciones internacionales PISA, Finlandia era para nosotros, desde hace años, un tema lleno de interrogantes que queríamos responder y conocer  en primera persona. El programa Erasmus+ nos ha permitido hacerlo y ha sido una experiencia que no nos ha dejado indiferentes.

En esta visita hemos participado 90 profesores de 14 países diferentes. Al descubrir poco a poco la profunda originalidad del sistema finlandés, todos concebimos la verdadera admiración y el deseo de importar algunos de sus secretos a nuestros países  respectivos.

LAS CLAVES DE SU ÉXITO

  • Educación gratuita en todos los niveles  En Finlandia la educación es gratuita en todos los niveles a partir del preescolar. Los padres no necesitan pagar los libros de texto, ni la comida (que es obligatoria para asegurarse de que todos los niños comen), ni el transporte de los estudiantes que viven lejos del colegio.

- “Cada alumno es importante” Tienen la  idea de  que un alumno feliz, libre de progresar a su ritmo, adquirirá más fácilmente los conocimientos fundamentales. Finlandia respeta profundamente los conocimientos pero respeta aún más a los individuos que están en proceso de adquirirlos. “Cada alumno es importante” es simplemente la idea que orienta la acción de todos: El estado, los ayuntamientos, los directores, los profesores…

Para ello el alumno debe sentirse “como en casa”, la escuela es un lugar donde los espacios de trabajo son extensos y donde los lugares previstos para el descanso son cómodos. Es asombroso ver como los alumnos, la mayoría de ellos descalzos, charlan, comentan trabajos, cooperan unos con otros… respirándose un ambiente de tranquilidad, relajación y familiaridad.

Todos los alumnos con los que pude hablar me dijeron estar muy contentos en la escuela y se le veía muy motivados hacia el aprendizaje mostrándonos todos sus trabajos y la manera cómo lo hacían.

Nos impresionó, al recorrer los colegios llenos de vida, la relajación y la libertad de movimiento de los alumnos, lo que por otra parte no excluye, de modo alguno, una sorprenderte autodisciplina. Pareciera que el robo es desconocido: los alumnos depositan sin temor sus ropas, zapatos, mochilas, ipad,… en unos vestuarios de libre acceso en los pasillos; las bicicletas quedan sin candados en las puertas de los colegios que por supuesto, no tienen ni vallas, ni puertas que separen el recinto escolar, todo el mundo es libre de entrar y salir.

  • -Ritmo de aprendizaje adaptado a los niños.

Los niños comienzan la enseñanza obligatoria, de nueve años de duración, el año en el que cumplen los siete. Las autoridades locales asignan a cada alumno una plaza en una escuela cercan a su domicilio, pero los padres son libres de elegir el centro de enseñanza que prefieran.

Al cumplir los 6 años todos los menores tienen derecho a participar en la educación preescolar. La misma es optativa y voluntaria para los niños, pero los ayuntamientos están obligados a ofrecerla. Durante estos años de preescolar adquieren destrezas, conocimientos y capacidades básicas en diferentes áreas de aprendizaje de acuerdo con su edad, sus aptitudes y curiosidad. Se prioriza el método de aprender jugando.

A partir de los 7 años los niños comienzan normalmente con el aprendizaje de la lectura, así los aprendizajes iniciales se logran sin violencia, sin tensiones y sin presiones, con la preocupación constante de  estimular, de motivar, de mantenerse en estado de escucha.

La jornada de trabajo se organiza cuidando respetar los ritmos biológicos del niño y de evitar todo cansancio inútil, hasta los 16 años, cuando se finaliza la escuela obligatoria, las sesiones se limitan a 45 minutos y 15 minutos de descanso en  los cuales los alumnos pueden caminar por los pasillos, hablar tranquilamente en las salas de descanso, jugar o hacer cualquier otra actividad lúdica que prefieran.

El año escolar comprende 190 días entre mediados de agosto y comienzos de junio para todo el país mientras que los horarios diarios y semanales se deciden en cada escuela.

  • Detección precoz de las desventajas y desordenes del aprendizaje y uso de ayudas específicas.

Con el fin de poder adaptarse lo mejor posible a las necesidades de cada niño los finlandeses tienen establecida una detección precoz y sistemática de los desórdenes del aprendizaje y de las desventajas diversas. Desde pequeños, los alumnos son sometidos a una serie de pruebas. Los que muestran mayores desventajas pasarán al primer grado de la escuela primaria en clases especializadas que serán llevadas a cabo con 5 alumnos por clase, con profesores formados a tal efecto. Los niños volverán a sus clases regulares en las asignaturas donde le sea posible como trabajos manuales, música, deporte…

  • Promedio muy alto de atención al alumno.

Es de destacar el número de adultos por niños en la educación primaria. En los colegios que visitamos ninguna clase contaba con más de 20 alumnos por clase y en cada una de ella había como mínimo un profesor y un asistente.

En las clases de  idiomas no había más de 9 niños por clase, lo cual es una gran ventaja a la hora de estudiar una segunda lengua extranjera.

El colegio Hakomäki Comprehensive School tenía 400 alumnos de educación obligatoria y contaba con 40 profesores, 10 asistentes, 4 profesores de educación especial y 2 profesores para inmigrantes.

  • La evaluación es parte de la rutina diaria escolar.

La evaluación continua procura guiar y ayudar a los alumnos en su proceso de aprendizaje. Hasta los 9 años los alumnos no son evaluados por primera vez pero sin cifras. Después no hay nada hasta los 11 años. Es decir que en el periodo equivalente a nuestra Primaria los alumnos sólo pasan por una única evaluación. Así, la adquisición de los saberes fundaméntales puede hacerse sin la tensión de las notas y controles y sin la estigmatización de los alumnos más lentos. Cada uno puede progresar a su ritmo sin interiorizar, si no sigue el ritmo requerido por la norma académica, ese sentimiento de  deficiencia o incluso de “nulidad” que producirá tantos fracasos posteriores. Se intenta que el niño no pase por esa angustia y sufrimiento que los exámenes pueden provocarles. Ese lema tan repetido de que Finlandia ha elegido confiar en la curiosidad de los niños y su sed natural de aprender es totalmente cierto. Las notas a esta edad no serían más que un obstáculo. A los padres se les informa sobre los progresos de los niños dos veces al año.

  • Los maestros, una profesión muy valorada en Finlandia.

La profesión docente goza de un prestigio real en la sociedad Finlandesa. Se encuentra al mismo nivel que un médico y un abogado, esto es debido a la importancia que otorga el país a su educación y al sentimiento ampliamente extendido de que los docentes son expertos en su dominio y que ellos se consagran con todo su corazón a su tarea. Se considera imprescindible contar con  personal altamente cualificado porque los maestros en Finlandia gozan de amplia autonomía.

Una de las cosas que llamó nuestra atención es que además de dar las clases, cuidar de patios y pasillos, participación en grupos de trabajo e intervención en convención en los consejos, los profesores consideran igualmente como parte de su trabajo la relación con la familia fuera del horario escolar: no es raro que un profesor visite el domicilio de sus alumnos para tomar nota de sus condiciones de vida, esa tarea que aquí en España  asumen los asistentes sociales.

 

Para terminar decir que la experiencia ha sido muy enriquecedora  pero difícil de implantar en nuestros centros ya que la calidad de su educación es una consecuencia de múltiples factores externos; se tendrían que cambiar muchas cosas a nivel de curriculum, leyes, horas de clase, evaluación, capacitación del docente…  pero esto sólo no cambiaría los resultado ya que la verdadera esencia de la educación en Finlandia está arraigada a su cultura, a sus gentes por lo que  además tendríamos que mejorar como sociedad.

Pueden seguir todo el desarrollo de nuestro Proyecto Erasmus+ en el siguiente blog: http://cssj-erasmusplus.blogspot.com.es/p/sobre-el-proyecto.html