Viernes, 15 de diciembre de 2017
Las Arribes al día

Mieza, al ‘Amparo’ de su Virgen

Los 51 cofrades han tenido en la mayordomía a José Manuel Hernández Herrero, que en la tarde haría entrega de la vara a Santiago Pascua
La vela que otorga un lugar en la cofradía es traspasada de padres a hijos desde 1669 / CORRAL

Como lo hicieran sus antepasados desde 1680, los cofrades de la Virgen del Amparo brindaron este Domingo de la Trinidad sus doce ofrendas a la Virgen del Amparo, imagen encontrada por un pescador miezuco a orillas del Duero en 1665 y que cuidó y restauró el entonces sacerdote coadjutor Marcos Lorenzo, hasta el nacimiento de la cofradía en 1669.

La Virgen del Amparo de Mieza es una de las tallas más conocida bajo el nombre como la Virgen de la Leche. Cuatro años después de su aparición en el Duero comienza en Mieza la veneración a la Virgen del Amparo, aunque no es hasta 1680, a petición de la cofradía, cuando se instaura la fiesta cada domingo anterior al Corpus por bula papal de Inocencio XI.

Y como desde entonces, el Domingo de la Trinidad se vive en Mieza como un día especial que comienza con el rosario de la aurora a las cinco y media de la madrugada y que este año era seguido por decenas de miezucos. Ya con el sol en lo alto, se celebraría la misa y la procesión, actos todos ellos presididos por el mayordomo de esta ocasión, Manuel José Hernández Herrero, que en el rosario de la tarde entregaría la vara a Santiago Pascua, otro de los 51 cofrades que recibió la vela de su progenitor directo o político, pues no cabe otra fórmula para ser miembro de la Hermandad, tal y como recogen sus 21 ordenanzas.

Después de la eucaristía oficiada por el párroco Víctor, la Virgen del Amparo salía en procesión para ordenar al cielo que libre a las tierras miezucas del pedrisco, aunque este año se adelantó alguna que otra granizada. Y es que tal era la devoción y la magnitud de la celebración de la Virgen del Amparo en Mieza, que los excesos practicados por sus cofrades en las colaciones, obligaron a la cofradía a tomar medidas y fijar únicamente en los convites la toma de  '12 productos de la tierra', tradición que fielmente cumplía el mayordomo de esta edición para con todos sus vecinos.

Al convite para todo el pueblo ofrecido el mayordomo José Manuel Hernández,  seguiría en la tarde el rosario y la entrega de la vara al que será por un año mayordomo de la Virgen del Amparo, Santiago Pascua.