Martes, 12 de diciembre de 2017

El tiempo de todo vale

13/mayo/viernes

Día festivo, lo que hay que agradecer a San Pedro Regalado, un monje franciscano del siglo XV que tenía el don de la bilocación. Estaba al mismo tiempo en El Abrojo, convento que fundó en Valladolid, que en el de La Aguilera, en la provincia de Burgos. Los dos monasterios estaban a una distancia de 80 kilómetros, pero eso no era obstáculo para que San Pedro Regalado se “transportara por el aire”. Esto fue motivo para que Benedicto XIV lo canonizara. Es patrón de Valladolid y también de los toreros, porque en cierta ocasión paseaba con otro fraile junto al cenobio cuando les sorprendió un toro bravo que se había escapado de una corrida; el santo se acercó al animal ordenándole postrarse y no hacer mal a nadie. Y el toro le obedeció. Ese es el motivo por el que en muchas imágenes se le represente al santo con un toro delante “humillando” (en argot taurino), y eso sin necesidad de capa y espada, cosa nada fácil. Milagro difícil y original, sin duda. Todo lo cual no evita la crisis taurina actual, después de que en varias partes de España se hayan prohibido los toros. Eso, y la disminución de aficionados a las plazas, indica un futuro negro zaíno para la fiesta, otrora santo, seña y suspiro de España.

    Los motivos de santificación de los santos son infinitos, tanto como santos. No voy a entrar en lo difícil que es asumir desde la razón tantas historias inverosímiles, pero para el mundo cristiano es una bendición, y nunca mejor dicho, porque los santos dan sentido a la fiesta, son la clave, el punto de partida de la alegría y el jolgorio anual de cada pueblo y ciudad. Una forma de contrapunto al flagelo, la penitencia y la dureza de la vida en esta tierra para ganar el cielo. En la católica España, siempre dispuesta a ser “reserva espiritual de Occidente”, los santos patronos se tienen bien ganadas las peanas sobre las que se asientan. Es el caso de San Pedro Regalado, un santo simpático, que pone los primeros apuntes a las fiestas veraniegas que ya se acercan. Lo pagano también está presente, claro, fruto de la cultura y la costumbre emanadas desde hace cinco mil años, pero ahora lo religioso alcanza una simbiosis digna de respeto. Sólo tengo que ponerle un pero a San Pedro Regalado, y es que un año, un 13 de mayo, ya hace 30 años, me robaron la casa y me dejaron, nos dejaron, con lo puesto. El santo debía estar en los toros y los cacos se enteraron. ¡ Qué se le va a hacer!

 

14/mayo/sábado

 

  De fiesta en fiesta y de romería en romería. La que gana es la del Rocío. Las hermandades van hacia la aldea almonteña en condiciones poco habituales: con una lluvia impenitente que hace algunos caminos intransitables para los animales que tiran de las carretas engalanadas. Siempre me sorprende el grado de amor de los rocieros por su Virgen. Sus expresiones, su fe, su creencia nos sitúa en la España más desconcertante. He estado varias veces en la ermita del Rocío y siempre tengo la misma impresión: no entiendo nada, no comprendo nada, no tengo capacidad para entender ese misterio. Pero lo respeto, como todo lo que toque creencias y sentimientos. El Papa Juan Pablo II, cuando estuvo en El Rocío, les pidió a los romeros que no convirtieran su fe en espectáculo cosa que es casi imposible. Es consustancial una cosa con otra. La Blanca Paloma genera llantos y emociones que traspasa todos los cerebros. Cuando “asaltan la reja” los almonteños eso ya es un frenesí, una locura, muy difícil de entender para los que somos de allí.

 

   Un reportaje en televisión me retiene: perros policías que se jubilan. Esos canes extraordinarios, que tantas veces hemos visto en las grandes catástrofes, como terremotos, como el de Bolivia de hace un mes, buscando a las personas que hayan podido quedar bajo los escombros, tienen sus derechos laborales. La edad, como a todos los policías, los retira. Y para eso se les busca casas de acogida, familias que quieran convivir con el mejor amigo del hombre en sus últimos años de vida. “Chuco” es el nombre de unos de los perros jubilados que ha encontrado casa. Ha convivido con compañeros policías muchos años, pero eso se acabó. ¿ Qué pensaría Chuco” en el momento de despedirse de su Jefe? Perros salvavidas, buscadores de ladrones, contrabandistas y traficantes de droga. Perros que nos defienden de los terroristas, en los aeropuertos siempre con el olfato abierto; perros rastreadores, escudriñadores de la montaña y la nieve, perros para querer y admirar. Incluso perros que te sacan a pasear, como a mi Chambo y Rumbo. Perros, en definitiva, que te dan salud y vida. Por eso me entristece leer otra noticia relativa a cuatro perros encontrados en Málaga medio muertos, de hambre, porque algún “humano” los ha abandonado en un lugar cerrado, sin posibilidades siquiera de poderse ganar la vida en la calle. Algo que sólo hace un “humano”, posiblemente la especie más cruel de la Tierra. Bueno, sin duda.

 

15/mayo/domingo   

 

   Recordatorio, quinto año, del “15-M”, la movilización que removió las entrañas sociales y políticas de España. Al grito “no nos representan” la Puerta del Sol de Madrid un 15 de mayo de 2011 se convirtió en el núcleo central de una protesta que se extendió por toda España y más tarde a otros países como Holanda o Francia. Jóvenes y no tan jóvenes, parados y personas sin esperanza ante el futuro se unieron en una protesta que desbordó a todas las fuerzas políticas y a todos los poderes del Estado. No era el Mayo del 68 francés, donde hubo violencia y enfrentamientos graves, pero los alegatos contra la banca, contra el dinero y contra los mandatarios de toda clase y condición generó una situación muy compleja sin que nadie supiera qué solución debía tener. Internet y las redes sociales funcionaron como nadie previó. Algo estaba cambiando de verdad, algo estaba pasando mucho más allá de lo que nadie imaginaba. Es más: el éxito de la concentración sorprendió incluso a los protagonistas. La crisis económica en la que estábamos sumidos, los recortes en sanidad y otras prestaciones sociales, empezaban a explotar. El reclamo de una democracia más participativa iba a tener tantas consecuencias que en ese germen nació Podemos, el partido que ha venido a cambiar las entretelas políticas de la España bipartita. No tardando mucho algunos líderes de la protesta del “15-M” se convirtieron en “políticos”, iguales, parecidos o semejantes a la “casta” que despreciaban. Estos mismos líderes, como Pablo Iglesias, como Iñigo Errejón, dicen en el quinto aniversario del “15-M” que no son lo mismo, que cada cual tiene su proceso y su dinámica, y puede que tengan razón. Pero lo que está claro es que nadie entendería Podemos sin el “15-M”. ¿Qué y quién genero este movimiento? Sin duda la situación. Es la primera vez que en la historia de España los hijos iban a vivir peor que los padres. Y eso se notaba en todas las casas y en todos los rincones. La falta de esperanza siempre engendra movilizaciones, cuando no revoluciones. Porque peor que el hambre es pensar que el hambre no vas a poderse evitar.

   El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, no fue el causante de la crisis, que esta llegó desde Estados Unidos, arrolló media Europa y se detuvo muy especialmente en España. Pero no supo detener la situación a tiempo, navegó sin rumbo y nadie le asesoró a tiempo de la que se venía encima. Por eso llegó a decir que “la protesta es pacífica y merece nuestro respeto”. No pensaban lo mismo de los comerciantes y negocios de la zona de Sol, pero eso en aquel momento, en el que todos estaban desbordados, era lo de menos. Zapatero dejó el país entrampado, mucho más de los números que dio a conocer, y cuando Rajoy ganó las elecciones quiso arreglar el desaguisado con  premura, midiendo mal los sectores de donde redujo los presupuestos, muy sensibles para la sociedad. Cierto que actuó bajo la presión de la Unión Europea, pero le faltó sensibilidad social, comunicación con la gente y acierto en el enfoque. Fue así como acabó de fraguarse Podemos, al hacerse cada día más fuerte al socaire de una gran masa de población descontenta, en situación de paro y de penuria.

   La Unión Europea había obligado a Zapatero a cambiar la Constitución con nocturnidad y alevosía, única forma de meternos en cintura. Pero eso contribuyó a que se conjuraran todos los elementos contra la España bipartita, la España del PSOE y PP, lejana, pero con algunos matices parecidos, a la España de Cánovas y Sagasta, Sagasta y Cánovas.

     En poco tiempo todo cambió, tal vez porque, a lo mejor, la cosa no tenía solución. El caso es que entre socialistas y populares, entre unos y otros, entre todos la mataron y ella sola se murió. Así nació, creció y se expandió el “15-M”, generado, ayudado, por los gobiernos y la oposición de turno. Ahora se lamentan, y se miran sorprendidos a sí mismos los políticos cuando ven a los de Podemos subidos en el machito (entre otros púlpitos las alcaldías de Madrid y Barcelona). Pero gran parte de culpa la tienen ellos y no vale con escudarse en la crisis subprime de los Estados Unidos de América ni en “y tu más”. Que esa es otra: la corrupción de los demás fue el pegamento que unió a Podemos, y a los votantes con Podemos. Los corruptos, los ladrones, salían por todos los rincones y eran del PP, del PSOE, de CiU. De aquí para allá los casos de la España ladrona generaron un caldo de cultivo que aún sigue. Esto no ha terminado porque hubo un tiempo de vacas gordas en el que muchos representantes del pueblo se dedicaron a esquilmar al común. 

   La celebración de la efeméride reunió a muchos nostálgicos en la Puerta del Sol, pero ya nada fue  igual. Faltó la chispa, la fuerza y la emoción de 2011. Eso y que cuando las musas pasan al teatro, todo cambia. Pablo Iglesias y compañía, ahora, ya son casta, ya han empezado a destapar las maldades inherentes al político, es decir, el maquiavelismo innato, lo que destroza el corazón de toda persona de buena voluntad. Y eso sin que se sepa toda la verdad, y sólo la verdad, de la relación y el apoyo del chavismo venezolano a Podemos.

  

    En medio de esta celebración todos los partidos se mueven preparándose para las próximas elecciones generales del 26 de junio. Acosados por las encuestas que dicen que todo puede quedar como el 20-D los líderes políticos ya no saben ni que decir. Hasta tal punto que Pedro Sánchez, que volverá a encabezar al PSOE, en Barcelona llegó a citar al entrenador del equipo azulgrana, Luis Enrique, como si fuera Séneca. Y no contento con eso se ha quedado tan fresco pronunciando la famosa frase de Adolfo Suárez “puedo prometer y prometo.” No sé si le pidió permiso por los derechos de autor a Fernando Ónega, que fue el periodista que le escribió al de Cebreros aquella ya histórica cita. Pero todo le vale a Pedro Sánchez para ganar el centro. Visto que por la izquierda Podemos le tiene comido el terreno al coaligarse con Izquierda Unida, recurre al centro, que es donde dicen los entendidos que se ganan las elecciones. Pedro Sánchez ni es Suárez ni se le aproxima. Tampoco Felipe González.

 

 

    San Isidro Labrador, patrón de Madrid. Un santo rural, labriego, para una capital, una ciudad, que, en el fondo, es un “poblachón manchego”, como dejó dicho Cervantes. San Isidro, al que sus bueyes araban solos mientras el rezaba, este año está ayudando mucho al campo. Tanto, que los agricultores han pedido que no traiga más agua. Que ahora lo que quieren, con los trigos y cebadas a rebosar, que no baje el precio, que de lo contrario la buena cosecha será una entelequia. Y son muchas las explotaciones agrícolas y ganaderas que están a punto del cierre definitivo.

   La Europa rica alguien tenía que pagarla. Y desde que entramos en el Club ya sabíamos que el tiempo iría en contra del campo. Los hechos lo demuestran. Sólo las ayudas, las subvenciones, mantienen, sin fecha fija, el final de un mundo que no tiene capacidad para vivir en un sistema ultraliberal, donde los precios los marca el mercado y las multinacionales, y detrás, las naciones con más poder, como Francia, como Alemania. Y por si fuera poco, nuestras tierras producen una tercera parte que las de Polonia, por ejemplo. Por eso el futuro no lo arregla ni San Isidro, por muy buena voluntad que le ponga y por más influencia que tenga en el cielo.

   

 

16/mayo/lunes

 

   Me publican un artículo en “El Diario de Valladolid-El Mundo” bajo el epígrafe general “Una mirada a Castilla y León”. El director del periódico, Pablo Lago, me pidió este artículo al igual que lo ha hecho a numerosos profesionales de distintos sectores. Mi artículo, que ocupa una página completa, lleva por título “La estrategia del cangrejo”. Así veo yo a Castilla y León. “una tierra de rezagados, que no la vertebra, ni la cose, como le gustaba decir al presidente de la Junta, Juan José Lucas, ni la madre que la parió. No veo por ninguna parte conciencia colectiva. Y el espíritu castellanoleonés es un fantasma, o una fantasmada…La pertenencia a esta Comunidad es mucho menor que hace varios años. El provincialismo ha crecido a la par que ha perdido fuerza Castilla y León como región…aquí sigue pasando como en el año 1984 en el Centro Territorial de TVE cuando la gente llamaba por teléfono y preguntaba “¿es ahí Castilla y León?”Y los que allí trabajábamos contestábamos entusiasmados, “sí, por supuesto, esto es Castilla y León. Hasta los trabajadores, muchos nacidos fuera de estas fronteras, luchábamos por crear conciencia regional. ¡ Qué tiempos aquellos! Un año, para cubrir en directo la información que se producía en la campa de Villalar de los Comuneros, utilizamos de estudio la roulotte-autocaravana del jefe técnico, Marino Caballero,que la puso a disposición de Castilla y León, la naciente Comunidad Autónoma. Como no había medios, los inventábamos. ¡ Todo por la patria castellanoleonesa! Eso si que era creer sin ver, como Dios manda.

  De todos los males que nos cercenan el peor es la despoblación. Es un hecho incontestable. Un dato lo dice todo: desde la preautonomía, hace casi 40 años, Castilla y León ha perdido 150.000 habitantes, o sea, tanto como las capitales de Palencia y Zamora juntas. La despoblación y el envejecimiento es un hecho cruel. A este paso ¿ para quién van a hacer leyes las Cortes o decretos la Junta? ¿Para las avutardas de mi pueblo? ¿Para mantener el sistema que arrulla a esos señores que han hecho de la política su oficio?...¿Qué se puede esperar de una región en que todos sus políticos se van o quieren irse? Recuerdo: Dionisio Llamazares, José María Aznar, Jesús Posada, Juan José Lucas, Juan José Laborda, Fernando Martínez Maíllo…¿Castilla y León sólo sirve de portaaviones para Madrid?...Nuestros hijos son los primeros que van a vivir peor que sus padres en cinco mil años de historia. Y todo porque no se exige a los políticos nada, porque la gente está amuermada en sus casas, porque los medios de comunicación, salvo excepciones, no cultivan la crítica y no ejercen el contrapoder, que es una de sus funciones, olvidando lo que dijo Cicerón: “la verdad se ataca lo mismo con la mentira que con el silencio”…Ya sé que los que aquí vamos quedando, y las generaciones que logren mantenerse en estos pagos en las próximas décadas, vivirán bastante bien, pero solos, tristes, sin niños en la calle, con árboles que no darán sombra…Como cantaba José Antonio Labordeta “de un tiempo a esta parte vamos camino de nada”.  

   El título del artículo obedece a que la estrategia del cangrejo no es andar hacia atrás, como se piensa, “si no esconderse en un agujero en el río a la espera de que le haga fuerte su caparazón. Y entonces salir a afrontar los peligros una vez que la armadura es fuerte…Lo que tienen que hacer los señores que nos gobiernan es salir ya del agujero e ir a Madrid, al Foro, para hacerse influyentes y después tener capacidad de decidir. Escondidos en casa, timoratos, nos pasa lo que nos pasa: que llega un ministro canario, como José Manuel Soria, y nos da tralla hasta en la boca. O un Montoro que nos ningunea. O que haya diputados que nos confunden con Castilla-La Mancha. O que los gobiernos de turno, tanto del PP como del PSOE, nos miren más como anécdota que como categoría.”

    Es un resumen. Fueron muchas personas las que me llamaron para felicitarme, entre ellas  periodistas, empresarios y gente de la cultura. Entendían estos lectores que había escrito verdades como puños que nadie dice. Puede ser, pero tengo que argumentar en mi contra que me autocensuré mucho, y que el análisis debía ser aún más duro. Lo escribí así porque considero que un artículo consigue más credibilidad cuando la crítica que se expresa tiene un tono alejado de los extremos. Ya sabe, la virtud, en medio.

 

19/mayo/jueves

 

   En mi costumbre de (h)ojear de cuando en cuando libros de tiempo atrás, me encuentro con uno titulado “España, de la dictadura a la democracia”, escrito por Raymond Carr y Juan Pablo Fusi. Un análisis exhaustivo de la historia de España desde la Guerra Civil hasta la monarquía de Juan Carlos I. Leo algunas páginas y me doy cuenta que el tiempo es más voraz de lo que pensamos. Hablan de ministros del Movimiento y otros asuntos que parecen antidiluvianos. Me quedo, no obstante, con el último párrafo del libro: “Carrillo, el líder comunista, ha pedido reiteradamente la continuidad por varios años de la actual política de consenso. Sin embargo, antes o después, el retorno a la política y al gobierno de los partidos será inevitable. Más que el consenso es la estabilidad interna de la estructura de partidos lo que verdaderamente cuenta en democracia. Eso, y la ausencia de elementos desestabilizadores que puedan polarizar la atmósfera política y descomponer el pacto no escrito de tolerancia y civilidad sobre el que toda democracia descansa.”

   Este contenido más de un político de hoy debería leerlo. Para entender que la democracia no se ha inventado en España hace cuatro días. O sea: un poco de prudencia, algo más de paciencia y un mínimo de educación. A pesar de que ya sabemos que la precampaña es ya campaña y en este tiempo, ante el 26 de junio, todo vale.