Martes, 12 de diciembre de 2017

Empresa contratera

IMELSA (Impulso Económico Local S.A.) es una empresa pública valenciana dependiente de la Diputación de Valencia, que fue dirigida durante siete años por el “yonki del dinero” Marcos Benavent, quien ha declarado que con cargo a la empresa se pagaron suculentos sueldos “políticos” a trescientos “zombies”, haciéndoles ficticios contratos “a dedo”, sin trabajar en la empresa ni aparecer siquiera a cobrar la nómina.

Contrataciones hechas al margen de la ley por “el convertido del Amazonas”, -mano derecha del “investigado” presidente Alfonso Rus- y sin respeto alguno a los exigidos principios legales de igualdad, mérito, capacidad y publicidad, ni ofertar los empleos, ni hacer proceso de selección, bastando para adjudicar el fantasmal trabajo a los zánganos, con una llamada telefónica exigiendo el encaje del gandul donde fuera.

Adjudicaciones como pago a servicios políticos prestados, que representa un fraude al erario público, el incumplimiento de leyes, alarde nepotismo y detestable amiguismo impune, sin que hasta el momento se tengan noticias de revolución popular alguna, piras en la plaza pública o noticias sobre dirigentes “desaparecidos”, en un país fracturado socialmente y herido políticamente, que espera absorto la convocatoria de nuevas elecciones generales.

Toda la indignación ciudadana por estos hechos ha quedado públicamente amordazada, hablándose de ello en ociosas peluquerías, mentideros sociales, inoperantes tertulias, estériles palabrerías de taberna, desocupados diálogos ocasionales, ironías con sordina en patios de vecinos o denuncias a hurtadillas sin bocinas.

Los responsables de tal indignidad laboral, fraude legal, abuso de poder, desfalco público, deshonra política y cinismo institucional, deben saber que a nadie han engañado con su despreciable comportamiento, ni sus arbitrariedades pueden ocultarse en la niebla de unas decisiones amañadas o camuflarse en la discrecionalidad de una valoración subjetiva e interesada para disfrazar de legalidad lo que no es más que teatro, farsa, pantomima, trampa y mentira.