Lunes, 11 de diciembre de 2017

Practica la Justicia, deja tu huella

PRACTICAR la JUSTICIA es amar al prójimo como a sí mismo. Implica tratar con dignidad y respeto a todas las personas, porque formamos parte de la misma y única familia humana. Somos hijos e hijas de Dios Padre-Madre. No podemos permanecer indiferentes ante su sufrimiento y su necesidad cuando a muchos les son negados injustamente sus derechos fundamentales y no pueden vivir con dignidad. La JUSTICIA exige que nos movilicemos y actuemos, sintiendo como nuestros sus dificultades y problemas.

En Cáritas trabajamos por la JUSTICIA. Nos esforzamos por dar a cada uno lo suyo, lo que le corresponde por derecho. Sabemos que la JUSTICIA es la primera exigencia de la caridad.

Cáritas propone a los cristianos y a todos los ciudadanos sensibilizados y de buena voluntad, que practiquemos un modo de vida diferente. Un estilo que nos lleve a ser agentes de transformación social. En todos los ámbitos: personal, laboral, familiar. Y en todos los espacios de convivencia, desde el barrio hasta el más global: el de las relaciones internacionales. Nos invita además a cuidar y custodiar la Tierra entera y a los seres vivos que alberga, para disfrute y sustento de todos.

El compromiso con la transformación de nuestro mundo exige la coherencia entre la vida, el pensamiento y la acción. Implica tomar partido por las personas y por su calidad de vida. Conlleva luchar contra la injusticia, que hemos de erradicar. Si así lo hacemos, dejaremos huella ciertamente. Podrán decir de nosotros lo que dijeron de Jesús: «Pasó haciendo el bien» (Hch 10, 34-38).

El papa Francisco ha escrito: «El que camina sin dejar huella no sirve para nada. En la vida hay que caminar como caminó Jesús: dejando huellas que marquen la Historia. Huellas que den vida. Eso sucede comprometiéndose.»