Domingo, 17 de diciembre de 2017

Neumáticos como muestra de ilegalidad

Vertedero ilegal de neumáticos en la comarca de la Armuña

En los últimos días todos hemos podido conocer la existencia de un vertedero ilegal de neumáticos en Seseña (Toledo). Su incendio ha puesto en evidencia la ilegalidad de un basurero de neumáticos cuyo problema lleva años sin ser atajado, favorecido también por su situación geográfica, pues posee parte de su extensión en la comunidad de Castilla-La Mancha y parte en la de Madrid.

Pero lo que realmente ha evidenciado este incendio, es que en este país hay muchas cosas que se han hecho saltándose a la torera la ley, pasando por encima de los derechos de la ciudadanía, incluyendo el propio derecho a disfrutar de un medio natural limpio.

Asimismo, hemos podido revivir el eterno “y tú más” al que nos han acostumbrado durante décadas PP y PSOE, echándose culpas entre ellos pero sin adoptar una solución. En este caso, se le acusó al PSOE (que actualmente gobierna Castilla-La Mancha) de no haber cerrado el vertedero, a lo que desde este partido se señaló que tampoco lo había cerrado el PP en los cuatro años anteriores de gobierno de Cospedal, y así un cruce de acusaciones en que, independientemente de quién fuese más o menos culpable, la cuestión es que el vertedero ilegal seguía sin estar cerrado y desmantelado.

Por otro lado, a la Comunidad de Madrid nadie le ha señalado su parte de responsabilidad, pero dado que una parte de dicho basurero de neumáticos estaba en su territorio, también debería haber exigido el cierre del mismo. En este sentido, que desde Toledo hayan hecho dejadez de funciones no exime a Madrid de dicha dejadez también, aunque tuviese mayor responsabilidad el ejecutivo castellano-manchego por tener más territorio en él.

No obstante, como siempre ocurre en estos casos, de las acusaciones mutuas entre PP y PSOE se deduce que nadie quiere asumir su parte de responsabilidad y, antes de reconocer que han hecho algo mal, prefieren señalar al contrario, en vez de reconocer que ambas formaciones, que han gobernado en los últimos años las comunidades afectadas, han incurrido en una dejadez respecto a este vertedero ilegal.

Pero este no es el único vertedero ilegal de neumáticos que hay en España. A raíz de este incendio han salido a la luz varios casos en que se da la misma circunstancia, siendo uno de los mayores de ellos uno salmantino, el que se encuentra entre Aldeaseca de Armuña y Mozodiel de Sanchíñigo, dentro del término de Castellanos de Villiquera.

En este caso, el alcalde de este municipio salmantino, Santiago Castañeda, entrevistado en estos días por la polémica suscitada tras el incendio de Seseña, ha llegado a reconocer que desde su ayuntamiento desconocen quién es el titular del basurero de neumáticos de su término pero que, en todo caso, se han dirigido en los últimos años a Diputación de Salamanca y Junta de Castilla y León para intentar aclarar la titularidad y poder llevar a cabo los trámites para poder desmantelarlo, recibiendo respuesta solamente de la Diputación, que no poseía competencias para ello.

Nuevamente, se ha podido observar una dejadez de funciones, en este caso por parte de la Junta de Castilla y León, respecto a este vertedero ilegal de neumáticos que se sitúa a menos de diez kilómetros de Salamanca. No obstante, tras pasar del tema durante bastante tiempo, la polémica ha forzado un cambio de postura repentino (¡Oh milagro!) y desde la Junta se han apresurado a decir que retirarán los neumáticos de dicho depósito ilegal. Ya no sabe uno si pensar si este repentino cambio de postura de la Junta está relacionado con el hecho de que nos enfrentemos a unas elecciones en poco más de un mes.

Pero como las ilegalidades están harto extendidas, el miércoles ardió un vertedero ilegal en Fuentesaúco (Zamora), a una treintena de kilómetros de Salamanca, incendio que tiñó de humo la villa del buen garbanzo. La existencia de este vertedero ilegal, a su vez, parece estar directamente relacionada con la saturación que posee el actual punto limpio de Fuentesaúco y en el que, a falta de ampliación, se empezó a destinar basura a dicho vertedero ilegal como manera de aliviar dicha saturación, ante la “mirada hacia otro lado” del consistorio saucano y de la Junta.

Y es que somos un país en el que nadie paga por hacer las cosas de manera ilegal, en el que saltarse la ley le sale gratis a la mayoría, y en el que, al que paga sus impuestos religiosamente, le queda una sensación de impotencia notoria tras ver cómo todos los que evaden impuestos se van de rositas. Y no hace falta irse a Panamá, porque crear un vertedero ilegal, sin pagar las licencias e impuestos correspondientes, también es evadir impuestos y, por tanto, robarnos a todos.