Miércoles, 13 de diciembre de 2017

‘Retratos y paisajes’, otro aliciente para visitar Calvarrasa de Arriba

La inauguración será este domingo, a las 19.00 horas, en la Iglesia
Una de las imágenes que se podrán ver en esta exposición

‘Retratos y paisajes’ es el título de la exposición fotográfica que, a partir del domingo a las 19.00 horas, se podrá visitar en la Iglesia de Calvarrasa de Arriba.

De hecho, las imágenes son obra del propio párroco, Moncho Campos, que cada año organiza alguna muestra, con el fin de difundir la cultura y dinamizar este municipio. De hecho, define este proyecto con las siguientes palabras:

No soy   experto  ni profesional en el arte de la fotografía.   Tan sólo soy un aficionado enganchado emocionalmente a esto de hacer fotos. Como ya tengo mis   años,   la práctica me ha educado el ojo y la sensibilidad.   Quizá  mi mérito está en lo que decía Robert Fank “Lo importante es ver aquello que resulta invisible a los demás”.

Hoy con tanta técnica todo el mundo puede hacer fotos excelentes aunque a veces no transmitan nada. Dice A.Adams que “No hay nada peor que la imagen nítida de un concepto difuso”. Porque lo que define  el arte fotográfico es la idea o concepto que se quiere transmitir al captar parte de la realidad. Las fotos son vida y estética si logran emocionarnos, si nos identificamos con lo que contemplamos: la nitidez del concepto o idea que captamos y compartimos.

Por eso en las fotos subyace un sentido y un lenguaje universal que   tan solo los genios logran extraer y poner en un plano. Yo no llego a tanto, necesitaría emplear otra vida.  Pero sí que estoy muy satisfecho de alguna de mis fotografías, que ampliadas –gracias al profesional trabajo de Manolo Ezeran-son para mi arte conceptual:pura idea y símbolo, del que nos hace más espirituales y contemplativos, hilando nuestra belleza interior con la bondad del mundo y de la creación. Si “El arte es la contemplación del mundo en estado de gracia” (H.Hesse) puedo afirmar que  fotografíar me ha llenado  de pureza, de bondad y de santidad.

Como le gusta al papa Francisco he metido la naturaleza, la ecología y la perfección de nuestra Tierra, dentro del templo, como un icono perfecto para el encuentro con el Trascendente. A mi el tomar estas fotos –algunas en lugares difíciles y esforza- dos-me ha hecho más místico y orante y me han ayudado al encuentro con el Misterio y el Sentido de mi pequeñez personal y de la grandeza del Universo. Me doy por satisfecho si en los que las veis os ayuda también a experimentar este cambio.

Por lo que atañe a los retratos: se trata de seres queridos que me han acompañado o me acompañan en el camino de la vida. A todos los quiero. Elijo el blanco y negro para ellos porque según Ted Grant “Cuando retratas a una persona en blanco y negro estás fotografiando su alma”.

Es lo que me interesa: la bondad y la lucha de sus existencias: sus dudas y sus miedos, sus logros y alegrías.  Son las mias. Cada uno de ellos reflejan una parte de mi compleja personalidad. A pesar de sus dificultades logran enfrentarse a la cámara con energía y poder. Me contagian de sus esperanzas y sus aspiraciones. He caminado y aprendido de ellos muchos valores y actitudes que me conforman en la actualidad.

Son primeros planos, por hacer caso a Robert Capa quién afirmaba: “Si tus fotografías no son buenas es porque no te acercaste lo suficiente”. He tratado de acercarme a ellos con la cámara y con mi persona y  han conseguido clarificarme y encontrarme conmigo mismo. Gracias a muchos de estos amigos y amigas sé quién soy. Les estoy agradecido porque he recibido mucho de ellos. El amor es así.