Martes, 12 de diciembre de 2017

El Amor cantado por Concierto 3

El poeta Alfredo Pérez Alencart escribe sobre la reciente interpretación de este grupo musical salmantino, dentro del VIII Encuentro Cristiano de Literatura
Emilio Montero, Ángel Luis Delgado y Ángel Rodríguez (Foto de José Amador Martín)

El Amor es inagotable porque resulta fuente de vida, combustible para tener algo de felicidad  en este no siempre fácil tránsito existencial al que todos estamos abocados. Y así como en cualquier otro asunto donde entran los sentimientos, también es esté suelen encontrarse múltiples variables, desde la cursilería hasta lo sublime. Cuando Salomón, el bíblico rey-poeta escribe que su morena del Cantar está “embriagada, y no de vino”, comprendemos inmediatamente que las pulsaciones del Amor están en grado de ardencia. Aquí el lenguaje sugiere la potencia del deseo que propicia eso que el propio Génesis ya nombra como ‘una sola carne’, cuando dos se esposan y se vuelven  uno, ya para el resto de sus días.

Pues bien, en Salamanca contamos con tres músicos que lideran el podio de mis preferencias en cuanto a las canciones que tratan del Amor. Se trata de ‘Concierto 3’, un grupo integrado por Ángel Luis Delgado, Emilio Montero y Ángel Rodríguez. Escucharlos es un lujo y un privilegio: nada de paja y todo de grano que alimenta el espíritu hasta lo indecible. No exagero en lo más mínimo: ellos, desde la sencillez y la humildad, tornan grandes piezas los poemas escritos por autores que son referencia de nuestras letras en castellano.

También algunos textos que se han vertido a nuestro idioma y que ya son nuestros por derecho de fe, tanto en el propio Amor carnal como en ese otro Amor que trasciende hacia lo divino. Me refiero al Cantar de los Cantares: La voz de Ángel Luis y los instrumentos de Emilio Montero y Ángel Rodríguez forman  un connubio difícil de superar cuando interpretan este tema. Lo he escuchado en muchas ocasiones y no me canso de pedirles que lo vuelvan a tocar, una y otra vez; una y otra vez…

Tengan cuidado los beatos que se sonrojen cuando abordo estos nexos entre el amor deseoso y lo divino. Dios nos doto del Eros que es vida. Por ello, posiblemente, mi querido Gonzalo Rojas, poeta chileno que obtuvo el Premio Cervantes, escribió su poema “Qué se ama cuando se ama”, hermosa muestra del amor carnal próximo a lo divino, publicado en 1964 precisamente en un libro titulado ‘Contra la muerte’. Eso es el Amor: “¿Qué se ama cuando se ama, mi Dios: la luz terrible de la vida/ o la luz de la muerte? ¿Qué se busca, qué se halla, qué/ es eso: amor? ¿Quién es? ¿La mujer con su hondura, sus rosas, sus volcanes,/ o este sol colorado que es mi sangre furiosa/ cuando entro en ella hasta las últimas raíces?// ¿O todo es un gran juego, Dios mío, y no hay mujer / ni hay hombre sino un solo cuerpo: el tuyo, / repartido en estrellas de hermosura, en particular fugaces/ de eternidad visible?// Me muero en esto, oh Dios, en esta guerra/ de ir y venir entre ellas por las calles, de no poder amar/ trescientas a la vez, porque estoy condenado siempre a una,/ a esa una, a esa única que me diste en el viejo paraíso.”.

Y hablo de Concierto 3 todas las veces que puedo. Y recomiendo con fervor que cuenten  con ellos y su exquisita profesionalidad, con la poesía que cantan de una forma que conmueve. Ellos estuvieron el sábado 14 de mayo en el Colegio Mayor Fonseca de la Universidad de Salamanca, participando en el VII Encuentro Cristiano de Poesía, donándonos su arte mayor e interpretando poemas musicados del Cantar de los Cantares, pero también de  Pablo Neruda, de Blas de Otero y de Antonio Gala.

El Amor, en Salamanca se llama Concierto 3. El Amor tiene en Ángel Luis Delgado, Emilio Montero y Ángel Rodríguez a sus mejores portavoces tanto por aquí como donde se les convoque.  

Los tres, sin excepción, se merecen el mejor de mis aplausos.

Hoy y siempre, el Amor.

Alfredo Pérez Alencart

Fotografías de José Amador Martín