Jueves, 14 de diciembre de 2017
Ciudad Rodrigo al día

Los vecinos de la Calleja de Valhondo reivindican mejoras al Ayuntamiento

CIUDAD RODRIGO | Una de las quejas más relevantes está en torno a la limitación de circulación implantada en la Calleja

El alcalde Juan Tomás Muñoz y el concejal de Urbanismo Domingo Benito se acercaron en la mañana del lunes hasta la Calleja de Valhondo para escuchar las quejas que tienen los vecinos sobre la actual situación de esa vía. Esta visita surgió después de pasarse hace unos días por el Ayuntamiento algunos vecinos de la Calleja, quienes invitaron al alcalde a acercarse directamente al lugar.

Tras hablar a pie de Calleja con unos cuantos vecinos, Juan Tomás Muñoz y Domingo Benito se fueron con unos cuantos ‘deberes’. Uno de los problemas que parece que tendrá una solución más rápida y sencilla está justo al inicio de la Calleja. Se trata concretamente de la zona de la cuneta izquierda -en el tramo que va hasta el monolito- que fue elevada durante las semanas iniciales del año (echándole más tierra) para facilitar la salida del encierro a caballo desde la bajada del Teso de Valhondo hacia la Avenida Conde de Foxá.

Ese punto quedó tal y como se preparó para el encierro a caballo, apareciendo los problemas con las intensas lluvias de las últimas semanas: al estar con más tierra la cuneta, el agua no ha corrido con tanta facilidad, saltando a la calzada. Desde el Ayuntamiento se comprometieron en la mañana del lunes a rebajar, lo más pronto posible -aunque parece que las lluvias han desaparecido y no será problemático de forma inminente-, el tramo de la cuneta.

Otra de las quejas de los vecinos está en torno a los laterales de la calzada del resto de la vía, que carecen de cunetas, estando esos laterales al mismo nivel que la calzada, con lo cual el agua no se evacua en caso de lluvia. En este caso, no se pueden hacer unas cunetas propiamente dichas, ya que en la calzada no hay espacio para que pasen dos vehículos al mismo tiempo, pero sí se va a estudiar realizar algún rebaje en los laterales.

Otra petición que parece que se va a atender de forma inmediata es la colocación de reductores de velocidad en la Calleja. El Ayuntamiento ya tiene una propuesta concreta de cuántos harían falta y cuál sería el lugar idóneo para su ubicación, estando previsto que se instalen en las próximas semanas.

El problema más grave que expusieron los vecinos a Juan Tomás Muñoz y Domingo Benito, aunque el de más difícil solución, es la prohibición implantada en la vía a la circulación de vehículos de más de 3,5 toneladas. Según explicaron las autoridades a los vecinos, esta prohibición se basa en un informe de los técnicos municipales que alerta del mal estado en el que se encuentra el puente que salva un regato en los metros finales del tramo asfaltado de la vía.

Los vecinos expresaban en la mañana del lunes que “nos han dejado aislados”, exponiendo como problemas que, al estar impuesta la prohibición desde el inicio de la Calleja, no pueden entrar camiones -al menos legalmente- a llevar gasoil a aquellos inmuebles que lo necesitan para sus sistemas de calefacción; o materiales para una obra, o transportar alpacas. Los vecinos reivindicaron una pronta solución para este problema, exponiendo Juan Tomás Muñoz que ya había existido otra señal de limitación de peso en esa vía que incluso era inferior (estaba prohibida la circulación de los vehículos de más de 2 toneladas).

Por último, los vecinos también expusieron una reivindicación histórica, el que se dote de luz a la Calleja, algo que no se llegó a hacer por completo en su momento al parecer por la oposición de algún vecino, según ellos recordaban.