Lunes, 11 de diciembre de 2017

Los libreros en la Feria y los autores salmantinos

No es mi intención comentar en este espacio las bonanzas que la Feria del Libro nos ha traído, pues comentado está de sobra tanto por organizadores como libreros, representantes públicos y medios de comunicación. Y a nadie es ajena tampoco la esplendidez en las presentaciones de la caseta central, con un gran plantel de autores de indudable valía a nivel internacional y local, y con gran éxito de asistencia de público.

Aclarado este punto, voy a exponer algunas quejas, unas sufridas en mis propias carnes literarias que me conceden propiedad para opinar, y otras de quienes conmigo han hablado de “pequeños fallos” que nos han afectado muy directamente.

En Salamanca y provincia tenemos una amplia representación de escritores en todas las facetas literarias: poesía, novela, ensayo, historia, religión, infantil, juvenil, comic, etc. Tanto es así que si se tuviera a bien poner una caseta dedicada exclusivamente a autores salmantinos, no iba a sobrar sitio. Y no sería una idea peregrina, sino digna de tener en cuenta por organizadores y autoridades. Hasta me atrevería a decir que sería una de las más atrayentes de la Feria.

Pero ya que esto es solo una idea, voy a lo real.

Todas las librerías tienen a la venta todos los libros de todos los autores locales. Pues bien, llega la Feria y en las casetas es raro encontrar a primera vista algún ejemplar de los mencionados. Grandes autores a nivel internacional son los que resaltan con grandes títulos y grandes espacios. A ver, señores libreros, que eso esta muy bien, pero tengan por seguro que quien quiera comprar a esos autores lo van a hacer, los tengan o no copando todo el espacio.

Quizá podrían quitar un hueco, sin quitar prestancia a esos pimpinélicos libros, para ocuparlo por los de autores locales que no son tan conocidos y no por ello peores, pues los hay que están recibiendo muy buenas críticas y teniendo muy buenas ventas.

Y sería bueno, muy bueno, que promocionaran a estos autores y su obra, y barrieran un poco para casa, porque verán ustedes, los beneficios económicos son los mismos, se llevan su tanto por ciento igual.

Pero no solo no se promocionan estas ventas, sino que en casos bien comprobados no las facilitan.

Los días de firmas de, editores y autores recorren las casetas esperando encontrarse resaltados los ejemplares que van a estar a la firma. Pues no se los encuentran. Y alguno habrá, sí, pero tenían que estar todos.

Entonces lo comentan y el librero saca los libros y dice algo así como “ ahora mismo los iba a sacar, anda se ha vendido el que quedaba” (el editor les deja a todos su número para reponer cuando quieran), etc.

Pero se ha dado el caso de que un cliente vaya por varias casetas pidiendo un libro concreto porque está firmando el autor y el librero se ve en el apuro de tener que llamar a su librería para que se lo lleven mientras el cliente espera. Y hasta se ha oído la queja de “es que no nos avisan”.

Esto último es muy chocante, porque los organizadores pasan directamente por mail a todos los libreros participantes toda la programación. Y los carteles puestos en la caseta central exponen en gran tamaño todos y cada uno de los actos, presentaciones y firmas, autores, títulos, fotos, días y horas.

He pedido su opinión a Alberto Blanco, Director de Desván Editorial de Salamanca. Se muestra muy contento y agradecido a los organizadores y al Ayuntamiento por las facilidades que le han puesto, tanto para las presentaciones de sus autores como para las firmas, pero que es cierto que en el caso de algunos libreros ha sufrido estos fallos de no visualización de los libros y de que no le han llamado para reponer ejemplares agotados.

Me consuela saber que uno de estos libreros comentó que “ en cuanto pase este jaleo” tenemos que reunirnos para hablar de estos fallos.

Ojalá.