Martes, 12 de diciembre de 2017

El ruido, problema al que no hacemos caso (como a otros, claro).

Por dificultades técnicas no pude publicar en su momento este texto, con el que pretendo llamar la atención sobre un problema presente en nuestras vidas y del que apenas nos acordamos. El 27 de Abril fue el día Internacional de concienciación sobre el ruido, que aprovechó Ecologistas en Acción para publicar un “Análisis de la exposición a la contaminación acústica y atmosférica en los centros educativos de Madrid”. De paso quería recordar la situación en Salamanca, que forma parte de uno de los países europeos que expone a sus ciudadanos a un mayor nivel de ruido.

Apuntemos un dato inquietante del estudio mencionado, el 40% de los centros de educación infantil, primaria y secundaria de Madrid están expuestos a niveles de ruido que superan el objetivo de calidad acústica establecido para zonas con uso docente. El límite legal en España está en 60 decibelios (dBA) durante el día, mucho más laxo que el recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) de 40 dBA, y más débil que el establecido en otros países europeos. Según los expertos, a partir de los 50 dBA se empiezan a notar efectos en las capacidades cognitivas de los niños.

En Salamanca tenemos un nuevo “Mapa Estratégico de Ruidos” desde hace tres años. Depende de las “actividades” de los espacios (educación, sanitaria, residencial, industrial, etc.) los umbrales varían, pero la zona silenciosa para la norma española está por debajo de los 55-60 dBA durante el día, 5 menos por la noche. Es decir, que lo que expresan en colores los dos gráficos capturados del documento resumen sobre Salamanca es la población afectada por el ruido, mayores cuanto más oscuros. En torno al 30% de quienes vivimos en esta ciudad están afectados por umbrales superiores a los adecuados.

Población expuesta, para ruido total, durante el día.

Población expuesta, para ruido total, durante la noche.

Tengamos presente que la población afectada incluiría más que el color amarillo si atendiéramos las recomendaciones de la OMS, que suelen ser más realistas.

Por enlazar con el informe madrileño, 71 de 124 centros docentes (incluidos en este caso todos, también los universitarios) están en zonas donde se superan los 60 dBA. Y un hospital también, el Clínico Universitario. Insistir una vez más que la OMS rebaja el umbral a los 40 dBA. La fuente principal, con más que notable diferencia, es el tráfico rodado (que supone el 23% de los viajes urbanos), de ahí la importancia de tomar medidas para reducirlo.

El documento del Mapa de Ruidos recoge las medidas tomadas hasta entonces, como la Ordenanza de Ruidos o el Plan de Movilidad Sostenible. Pero también apunta toda una serie de propuestas, genéricas, como Programa de lucha contra el ruido. Se insiste en reducir el uso del vehículo privado, apostando por el transporte público, la bici (dice que sustituyendo al vehículo motorizado) y el peatón. Poner en marcha de forma adecuada las medidas en este sentido del Plan de Movilidad, como ampliar las calles peatonales, llevar la bici hasta el centro, o crear de forma efectiva carriles-bus en la Gran Vía, Avenida de Mirat o Paseo de Carmelitas, parece urgente.

Para conocer el Mapa de Ruidos de Salamanca:

http://sicaweb.cedex.es/ume-fase2.php?id=24

Aprobación del Mapa de Ruidos de Salamanca:

http://bocyl.jcyl.es/boletines/2014/10/24/pdf/BOCYL-D-24102014-8.pdf

Un artículo sobre el ruido y la salud:

http://www.ecologistasenaccion.es/article8162.html